El rancho que era propiedad de Jeffrey Epstein es ahora posesión de un político y empresario de Texas
El rancho de Jeffrey Epstein se convertirá en una casa de retiros espirituales: «Se llamará San Rafael»
«Lo que el enemigo una vez planeó para el mal, Dios lo puede redimir para el bien», ha sentenciado en X el empresario texano que la adquirió
Un político y empresario de Texas ha comprado el rancho en Nuevo México que anteriormente perteneció al delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein y afirma que planea convertirlo en un centro de retiro cristiano.
Donald B. Huffines, de 67 años —autodenominado «republicano MAGA de Trump»— es el actual dueño de la antigua propiedad de Epstein, publicaba el Santa Fe New Mexican el pasado 13 de febrero. Huffines, empresario, exsenador y actual candidato republicano a auditor de cuentas públicas de Texas, compró el 'Zorro Ranch', de 3.000 hectáreas, en 2023.
'Rancho San Rafael', a vista de dron
Huffines ha dicho que tiene la intención de reconvertir el lugar, empezando por el nombre. Bajo Epstein, la propiedad llevaba el nombre de 'Zorro Ranch'; pero su nuevo dueño lo ha renombrado como «Rancho San Rafael», en honor al arcángel asociado con la sanación física y espiritual. «Lo que el enemigo quiso usar para el mal, Dios puede redimirlo para bien», escribió Huffines la semana pasada en una publicación en X.
La entrada del rancho en el futuro tendrá un gran cartel en el que se leerá: «Benditos los que vienen en el nombre del Señor», haciendo referencia al pasaje bíblico cuando los israelitas proclamaron a Jesús como Hijo de David cuando entró a Jerusalén el Domingo de Ramos (cf. Mt 21:9), pasaje que deriva originalmente del Salmo 118 (cf. Sal 118:26). El nuevo acceso con la frase bíblica «reflejará esa misión», añade Huffins: una de sanación y de encuentro con Dios nuestro Señor, que «hace nuevas todas las cosas» (Ap 21,5).
Entrada al rancho, el pasado 1 de febrero
Allen Blakemore, portavoz de la campaña de Huffines, declaró al periódico británico The Independent : «Cuatro años después de la muerte del Sr. Epstein, la familia Huffines compró una propiedad en Nuevo México que fue subastada públicamente, y cuyas ganancias beneficiaron a sus víctimas». Antes de la subasta, Huffins y su familia «nunca habían visitado la propiedad», concluye.
Melanie Stansbury, diputada demócrata por el distrito de Albuquerque en la Cámara de Representantes de los EE.UU., ha descrito la estructura de propiedad y los planes propuestos para el rancho bajo Huffines: «Fue comprado [Zorro Ranch] a través de una LLC en la que su esposa era la fideicomisaria. Ha renombrado el rancho y, desde el lunes que viene [2 de marzo], afirma que planea usarlo como un retiro religioso, lo cual es un giro interesante de los acontecimientos», dijo a KRQE News.
Una historia turbulenta
Desde el Imperio Español hasta el siglo XX, la hacienda fue pasando de manos, usada principalmente para fines agrícolas. En 1993, el exgobernador del estado de Nuevo México Bruce King le vendió la propiedad a Jeffrey Epstein por un valor de 12 millones de dólares.
Epstein era entonces un financiero multimillonario, tras haber trabajado en Bear Stearns y haber fundado en 1988 su propia empresa de gestión financiera, J. Epstein & Co. Un año antes había adquirido la isla Little St. James (conocida actualmente bajo el nombre 'isla Epstein'), que luego sería residencia y centro de operaciones del magnate y principal enclave asociado a la red de explotación y tráfico sexual de menores que Epstein controlaba.
La hacienda domina una colina entre las ciudades de Albuquerque y Santa Fe
Tras adquirir el rancho neomexicano, Epstein construyó una mansión, que fue rápidamente objeto de fines turbios. Según recopila el New York Times, la propiedad fue «usada para fines eugenésicos», y objeto de denuncias de que allí tuvieron lugar fiestas ocultas y agresiones sexuales. Todas estas acusaciones están todavía bajo investigación federal.
Huffins ha añadido que está dispuesto a cooperar con las autoridades y a conceder acceso a la propiedad para cualquier investigación sobre el periodo de Epstein. Marianna Anaya, miembro de la Cámara de Representantes de Nuevo México por el condado de Bernalillo (con sede en Albuquerque), ha instado durante una rueda de prensa el martes pasado a «presentar información sobre cualquier abuso en el rancho vinculado a Epstein», recoge Live5News.