El cardenal Mario Zenari
Iglesia perseguida
Cardenal Zenari: «El 80 % de los cristianos se ha marchado de Siria»
Tras dos décadas de nuncio en el país asiático, el purpurado recuerda que «hay más de 100.000 desaparecidos»
El cardenal Mario Zenari, quien hace unos días dejó su cargo en Damasco, reflexionó sobre su servicio de casi dos décadas como nuncio apostólico en Siria en un diálogo con Asia News. «Las cifras son aterradoras, porque sabemos por fuentes fiables que hemos perdido el 80 % de los cristianos de todas las confesiones, entre católicos, ortodoxos y protestantes, que se han marchado del país», ha lamentado el purpurado.
El cardenal Zenari, que se ha convertido en un experto en el cristianismo en aquella zona, recuerda que, «nada más llegar a Siria, me di cuenta inmediatamente de que me encontraba ante una nación de mártires. Pensemos en el gran San Ignacio de Antioquía, y luego en los santos Cosme y Damián». «En la época de los romanos era una nación de mártires y lo ha seguido siendo a lo largo del tiempo: desde los mártires de Damasco de 1860, algunos de los cuales fueron proclamados santos hace dos años, hasta los mártires del 22 de junio del año pasado, asesinados en el terrible atentado terrorista durante la celebración de la Eucaristía en la iglesia greco-ortodoxa de Mar Elías en Damasco», prosigue.
Según el experimentado diplomático vaticano, «las relaciones ecuménicas son muy buenas, ya que cada una de las Iglesias —orientales, católicas, ortodoxas— ha tenido sus propios mártires, a algunos incluso los he conocido personalmente, por lo que podemos hablar de ecumenismo de sangre». «Este es el denominador común que une a todos los sirios: la ciudadanía de sangre. Y sobre estas bases debería fundarse la nueva Siria», sentencia el purpurado. «Hay más de 100.000 desaparecidos», desvela. «También aquí tenemos un ecumenismo del sufrimiento», señala.
El cardenal Zenari no tiene planes inmediatos de futuro. «Estoy tratando de descansar, porque llegué de Siria realmente cansado, también por mi edad [cumplió 80 años el pasado 5 de enero]», ha confesado. «Al menos durante los próximos meses pienso instalarme en Santa Marta, la residencia donde también estuvo el Papa Francisco, que hoy acoge a 70 sacerdotes que trabajan en el Vaticano y a algunos nuncios. Luego me gustaría hacer un poco de pastoral como ayuda y, por qué no, ser párroco de campo. En el fondo, todavía me queda este deseo», concluye.