Un momento de los oficios de Viernes Santo en la basílica del Valle de los Caídos
El Valle de los Caídos invita a los Oficios ante la presión del Gobierno
La abadía benedictina, en medio de un forzado proceso de 'resignificación' impuesto por el Ejecutivo, invita a fieles y visitantes a vivir intensamente la Semana Mayor, mientras su continuidad como espacio espiritual se ve rodeada de incertidumbre
La Abadía del Valle de los Caídos —denominada oficialmente Valle de Cuelgamuros desde 2022—, objetivo de constantes ataques del Ejecutivo, invita a fieles y visitantes a vivir intensamente esta Semana Santa acompañando a la comunidad de benedictinos. Mientras tanto, el Gobierno socialdemócrata avanza en su plan de 'resignificación' del conjunto monumental, un proyecto dotado con 30 millones de euros que ambiciona cambios profundos en la explanada, la creación de un centro de interpretación, la musealización de espacios clave y una redefinición del acceso y percepción del lugar.
Las celebraciones de la Gran Semana llegan en un momento decisivo: la comunidad benedictina, liderada por el abad Alfredo Maroto OSB, celebra estas fechas como un signo de continuidad frente a un futuro cada vez más incierto. Con el lema: «Vuestra presencia es nuestro mejor apoyo», los monjes de San Benito recuerdan que los feligreses son muy importantes para la comunidad, y les ayudan a no sentirse desasistidos ante las medidas injustas del Gobierno.
Horarios de Semana Santa 2026
- Jueves Santo: 16:45 - 19:00 horas (entrada de culto 16:00 - 16:45 horas)
- Viernes Santo: 16:45 - 19:00 horas (entrada de culto 16:00 - 16:45 horas)
- Vigilia Pascual: 22:30 - 01:00 horas (entrada de culto 21h15 - 22h30). Se iniciará en la explanada.
- Domingo de Pascua: Se celebrarán tres Misas:
13:00 - 13:45 horas (Rezada)
17:30 - 18:15 horas (Rezada)
Así fue la Semana Santa celebrada en el Valle de los caídos el pasado 2023
Un giro de 180º
El mencionado proceso de 'resignificación' que el gobierno socialista ignora a propósito —como ya adelantó este medio la semana pasada— que no le compete realizar actuaciones sobre una basílica pontificia. Esto quiere decir que el Ejecutivo está saltándose los Acuerdos Iglesia-Estado del año 1979 (que no han sido derogados), que son vinculantes y bilaterales: no pueden ser rotos por una parte firmante, sino que las decisiones diplomáticas deben ser acordadas por ambas. El escrito recoge en el artículo 1.5 que «los lugares de culto tienen garantizada su inviolabilidad con arreglo a las Leyes. No podrán ser demolidos sin ser previamente privados de su carácter sagrado. En caso de su expropiación forzosa será antes oída la autoridad eclesiástica competente». Al ser basílica pontificia a perpetuidad, la administración depende única y exclusivamente del Papa León XIV. Por ello, ni el cardenal arzobispo de Madrid, monseñor José Cobo, ni el presidente de la CEE, monseñor Luis Argüello, tienen autoridad para decidir sobre las acciones ejecutadas en el Valle, por lo que el documento firmado junto al ministro Félix Bolaños carece de valor jurídico.
No obstante, el Ejecutivo quiere completar cuanto antes el proyecto que, aparte de alterar la monumentalidad original, desea obligar a los visitantes a pasar por un museo estatal antes de acceder al templo. También espera tener un centro de interpretación donde se explicaría de manera sesgada la construcción de la basílica pontificia, en la que participaron unos 20.000 trabajadores y hoy reposan 33.000 víctimas de ambos bandos de la guerra civil. Pese a todo lo dicho, la comunidad benedictina mantiene la esperanza y anima a los fieles a acompañarlos en estas fechas santas, recordando las palabras de Jesucristo: «En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo» (Jn 16,20).