El Papa León XIV visitará España del 6 al 12 de junio
IV Fiesta de la Resurrección
El mensaje de León XIV a la Fiesta de la Resurrección: «¡Cómo desearía que hubiera fiesta en todo el mundo!»
El Santo Padre invoca a «vuestros compatriotas que, en el siglo pasado, fueron mártires y testigos de Jesús», e invita a «apoyaros en su ejemplo»
Fue la mayor de las sorpresas que tenía preparada la organización de la IV Fiesta de la Resurrección: la carta que había escrito el Papa León XIV a todos los asistentes al macro evento de este sábado. Y no se trataba de un mero mensaje de cortesía, sino de una misiva de casi dos folios y medio que fue leída por el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, ante las cerca de 80.000 personas que abarrotaban la madrileña plaza de Cibeles durante el macro encuentro organizado por la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).
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«Al concluir la Octava de Pascua, deseo haceros llegar un mensaje lleno de afecto», comenzaba el mensaje del Santo Padre «con motivo de la IV Fiesta de la Resurrección». «Es hermoso que os hayáis unido para celebrar, y que lo hagáis ya por cuarto año consecutivo», observa el Papa, para añadir que «es bueno y necesario que la Pascua encuentre también un lenguaje de música, de encuentro y de gozo compartido».
León XIV subraya que «la fe en Jesucristo da sentido a la vida humana», pero que, «precisamente por eso, la Pascua nos pide algo más grande que una emoción pasajera; nos invita a dejarnos alcanzar por la Resurrección».
Mártires españoles del siglo XX
La parte quizás más llamativa del mensaje es cuando el Santo Padre se refiere –por dos veces– a «vuestros compatriotas que, en el siglo pasado, fueron mártires y testigos de Jesús». «En ellos, la victoria de Cristo sobre la muerte se hizo fidelidad, fortaleza y entrega», agrega.
Ciertamente, León XIV ha tenido la ocasión, a lo largo de su vida, de conocer bien la historia de numerosos mártires españoles asesinados a lo largo del siglo XX. Ayer viernes, precisamente, se daba a conocer que el próximo lunes visitará, durante su viaje a Argelia, la casa donde fueron martirizadas dos monjas españolas en 1994. Además, en la cruz pectoral que suele portar están engarzadas las reliquias de cinco santos relacionados con la orden agustina a la que pertenece, entre ellas, las del beato Anselmo Polanco, agustino como él y obispo de Teruel, mártir de la persecución religiosa en España (1936-1939).
«No estáis llamados sólo a recordarlos», ha agregado, refiriéndose a los mártires españoles del siglo XX, «sino a apoyaros en su ejemplo para que Cristo vuelva a pasar por vuestras calles, para que la Iglesia recobre ardor, para que la verdad del Evangelio abra esos sepulcros en que se han convertido tantos corazones».
«El mundo necesita oír hablar de Cristo y verlo en las obras de los cristianos que buscan la novedad del bautismo», ha asegurado, y por eso ha constatado que «hacen falta jóvenes que no se avergüencen del Evangelio, comunidades que irradien esperanza, testigos capaces de hacer presente al Señor en cada ambiente, vidas encendidas que hagan visible la belleza de la fe».
«Una gran armonía de fe»
El Papa ha manifestado su alegría porque se celebren eventos como la IV Fiesta de la Resurrección: «¡Cómo desearía que hubiera fiesta en todo el mundo!», ha exclamado. «Pero más aún: ¡cómo desearía que la existencia misma de los cristianos se convierta en un concierto, en una gran armonía de fe, de unidad, de comunión y de caridad, capaz de anunciar al mundo que Cristo vive!», ha añadido.
«Apoyaos en el ejemplo de vuestros mártires y honrad su memoria, haciendo que vuestras vidas y acciones sean fruto de la semilla fecunda que sembró su sangre», ha invitado León XIV al final de su misiva, en la que ha se ha despedido de los asistentes a la IV Fiesta de la Resurrección pidiendo, «mientras llega el momento de encontrarnos en Cibeles», que «no dejéis pasar el presente; rezad, buscad a Cristo de verdad; no os confirméis con lo mínimo, porque la vida, con Cristo, vale la pena». «Si Dios quiere, nos vemos en junio», ha concluido.