El Santo Padre hizo llegar, a través del Secretario de Estado el cardenal Pietro Parolin, una carta con la que saludó a los participantes de la celebración, les recordó «que la misión evangelizadora es tarea fundamental de toda la Iglesia que, con la alegría y humildad, buscando la unidad de todos sus miembros», les comunicó que les acompaña en la oración y les dio su bendición apostólica, extendida a sus familias y demás seres queridos.