Parte del equipo 'Mi Cristo roto' agradeciendo al público en una de sus anteriores representaciones
«Un chute de fe y esperanza»: las nuevas fechas para la rompedora obra de teatro 'Mi Cristo roto', en Madrid
Tras hacer sold out en sus anteriores representaciones, la obra inspirada en el célebre libro Mi Cristo roto, del jesuita Ramón Cué, lanza entradas para los días 27 y 28 de junio. Ya la han visto más de 2.000 personas.
Tras el rompedor éxito de las primeras tres funciones celebradas en abril de la obra teatral 'Mi Cristo roto', con más de 2.000 espectadores y el cartel de «Sold Out», el director y productor ejecutivo de la función Raúl Respaldiza, junto con todo su equipo, lanzan dos nuevas fechas para poder disfrutar del espectáculo: el sábado 27 y domingo 28 de junio.
El lugar escogido para la actuación es el mismo que en las anteriores ocasiones: el auditorio del Colegio San Agustín de Madrid (c/ Padre Damián 18). Las entradas ya se encuentran a la venta y están disponibles en este enlace.
La representación está inspirada en el célebre libro Mi Cristo roto del jesuita Ramón Cué y en la adaptación escénica del actor mexicano Alberto Mayagoitia, y recoge la historia de la obsesión del padre Ramón por restaurar la imagen de un Cristo mutilado que compra a un anticuario sevillano. Se trata de «una parábola sobre el sentido más hondo de la existencia, que desmonta toda lógica humana y que va directa al corazón», afirman desde el equipo de comunicación.
El cartel promocional de la obra de teatro
Lo que surgió como una sencilla iniciativa para obtener fondos con los que ayudar al sostenimiento de las monjas del monasterio de las clarisas de Chinchón (Madrid) se ha convertido «en el germen de un proyecto que lleva conmoviendo Madrid desde hace semanas», han declarado los organizadores.
Dirigida a todos
Desde el equipo de la obra no dudan en señalar las claves de éxito: «La fuerza interpretativa del protagonista, unida a una cuidada intervención musical en momentos clave, convierte esta obra en una experiencia profunda, conmovedora y transformadora.» Además aseguran que es «una historia que interpela a cada persona desde su propia realidad y que abre una puerta a plantearnos las preguntas que verdaderamente importan en la vida de cada uno».
La función también supone un «homenaje al sacerdocio, un reconocimiento a su entrega diaria y una fuente de estímulo para quienes han decidido consagrar su vida al Evangelio». Esto se debe a que la figura central del espectáculo es un sacerdote, del cual «sus dudas, sus luchas y su impotencia ante los desafíos de su ministerio aparecen sin filtros, siempre en diálogo constante con Cristo, quien le ofrece respuestas alejadas de cualquier razonamiento mundano», señalan desde la organización.
No va dirigida solo a personas que compartan el credo católico, sino que es «una obra dirigida a todos: creyentes, buscadores, escépticos, jóvenes y mayores. A cualquiera que conserve una mínima sensibilidad y desee recorrer ese camino interior que conduce al encuentro con la fe… o a su renovación».
«Me dejó tocado»
Quienes ya han visto la obra no dudan en describirla como una experiencia que marca. Isidro Catela, doctor y profesor en la Universidad Francisco de Vitoria, y ex director de comunicación de la Conferencia Episcopal Española declara: «Me dejó tocado. Es un Cristo que no se puede mirar sin mirarse a uno mismo».
María Moya, estudiante de 19 años, define la obra como «brutal. Un auténtico ´chute´ de fe y esperanza». El sacerdote José Manuel García‑Plaza, párroco en Chinchón (diócesis de Getafe), expresa: «Belleza en estado puro. Después de verla, salí con ganas de ser más cura". «No sé, fue verla y sentir que se me estaba encomendando una misión… Esta obra no se puede quedar solo aquí; todo el mundo tiene que verla», confiesa también Respaldiza.
Las entradas que quedan disponibles se pueden adquirir a partir de 12 euros, y todos los beneficios irán destinados a la Fundación Red Agustiniana para la Educación y el Desarrollo (REDA), perteneciente a la Orden de San Agustín en España.