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La ceremonia de beatificación del mártir Truong Buu Diep, a la que acudieron más de 70.000 personas

La ceremonia de beatificación del mártir Truong Buu Diep, a la que acudieron más de 70.000 personasVietNamNet

Más de 70.000 personas acuden a la beatificación del sacerdote vietnamita torturado y asesinado

El padre Truong Buu Diep dio su vida para salvar a 70 fieles católicos que iban a ser quemados vivos tras la Segunda Guerra Mundial

El pasado 2 de julio se celebró en el santuario de Tac Say (Vietnam) la beatificación de Truong Buu Diep, el sacerdote torturado y asesinado tras la Segunda Guerra Mundial en defensa de la fe católica. A la histórica ceremonia (la primera de este tipo en Vietnam) han acudido más de 70.000 personas.

El acto ha sido presidio por el cardenal Luis Antonio G. Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización y enviado especial del Papa León XIV. Concelebraron 69 cardenales y obispos, además de más de 1.800 sacerdotes, en presencia de miles de religiosos y religiosas y numerosos seminaristas, en una de las mayores celebraciones eclesiales jamás organizadas en Vietnam.

Salvar la vida de sus 70 parroquianos

La historia de Truong Buu Diep destaca por un profundo amor pastoral que lo llevó a ofrecer su propia vida a cambio de la libertad de sus feligreses.

El recién beatificado ejercía su ministerio en la parroquia de Tac Say, ubicada al sur de Vietnam. En la década de 1940, la región se encontraba sumida en las tensiones de la primera guerra de Vietnam, con violentos enfrentamientos e incursiones de diversas fuerzas armadas tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. A pesar del peligro inminente y de recibir advertencias para abandonar la zona y ponerse a salvo, el sacerdote decidió permanecer firme junto a su comunidad.

En marzo de 1946, las fuerzas locales asaltaron la zona de su parroquia. El padre Diep fue capturado y encerrado en un granero junto a más de 70 feligreses y colaboradores de la iglesia. Los captores amenazaron con quemar vivos a todos los prisioneros dentro del lugar. Ante esta inminente masacre, el sacerdote dio un paso al frente y se ofreció voluntariamente a morir a cambio de que liberaran ilesos a todos sus parroquianos. Su petición fue aceptada: la comunidad fue puesta en libertad, mientras que él permaneció bajo custodia

Tras la liberación de su pueblo, el sacerdote fue sometido a severas torturas. De acuerdo con las investigaciones históricas validadas por el Vaticano, fue asesinado por dos desertores japoneses integrados en las milicias locales, quienes buscaban venganza en el caos de la posguerra. Su cuerpo fue mutilado y arrojado a un estanque cercano, donde más tarde sus fieles lo recuperaron para darle una sepultura digna.

Una beatificación histórica

Ya durante la madrugada del 2 de julio, miles de personas trasnocharon y se congregaron en la zona donde tuvo lugar la beatificación. Días antes del acto, en una entrevista publicada en la web de la archidiócesis de Hanói, el cardenal Tagle expresaba la importancia de la ceremonia: «El martirio, tanto en la vida como en la muerte, constituye, de hecho, un instrumento muy poderoso de evangelización, al llevar a las personas la propia persona de Jesús, su palabra y su mensaje».

Fieles y peregrinos de todo Vietnam permanecieron despiertos toda la noche para poder asistir a la misa en un lugar privilegiado

Fieles y peregrinos de todo Vietnam permanecieron despiertos durante parte de la madrugada para poder asistir a la misa en un lugar privilegiadoVietNamNet

Fue el obispo de la diócesis de Can Tho, monseñor Pietro Lê Tan Loi, quien presentó oficialmente la solicitud de beatificación. A continuación, el cardenal Tagle leyó el decreto pontificio, promulgado por el Papa Francisco el 25 de noviembre de 2024, por el que el sacerdote vietnamita fue inscrito en el registro de los beatos de la Iglesia católica.

En la homilía, Tagle se detuvo en el significado de la bienaventuranza y del martirio. En primer lugar, recordó el mensaje de las Bienaventuranzas evangélicas, señalando que «la verdadera felicidad cristiana pertenece a quienes sufren persecuciones por la justicia y por la fidelidad a Cristo». El padre Truong Buu Diep, explicó, «representa el ejemplo de un sacerdote que eligió permanecer fiel al Evangelio hasta el sacrificio de su propia vida». El cardenal invitó entonces a los fieles a reflexionar sobre sus propias decisiones cotidianas, dando prioridad a «la honestidad frente a la corrupción, al compartir en lugar del egoísmo y a la solidaridad con quienes sufren, en lugar de la búsqueda exclusiva del propio interés».

El cardenal Tagle durante la homilía

El cardenal Tagle durante la homilíaAsiaNews

El prelado también recordó la decisión del padre Diep de «no abandonar a su comunidad ni siquiera en momentos de peligro, dedicándose a los pobres y ofreciendo su ayuda sin distinción de pertenencia religiosa». A partir de este ejemplo, el purpurado invitó a los cristianos de hoy a «ser testigos creíbles del Evangelio en el Vietnam actual, combatiendo la desinformación, viviendo con sencillez y poniendo en el centro de su vida el mensaje de Cristo, más que el éxito personal o el prestigio social».

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