Las religiosas que han acudido al curso no son en absoluto «novatas». Las dos hermanas Clarisas del convento alavés de Salvatierra, por ejemplo, han podido aprender nuevas técnicas para su afamada confitería abierta desde hace casi cuatro décadas en esta localidad de la Llanada Alavesa y reconocida a nivel nacional e internacional, como es el caso del premio de la Academia Vasca de Gastronomía que recibieron el pasado mes de mayo.
Al concluir el curso, todas ellas se fotografiaron con su profesor, con el rector de la Universidad Francisco de Vitoria, Daniel Sada, y con la directora de la fundación Contemplare, Alejandra Salinas.