Carmen Hérnandez y Kiko Argüello conversan con san Juan pablo II
Sigue adelante el proceso de beatificación de Carmen Hernández, coiniciadora del Camino
Hoy se cumplen seis años de la muerte de esta mujer sin la que no se concebiría la labor misionera del Camino Neocatecumenal, junto a Kiko Argüello y el sacerdote italiano Mario Pezzi
Nacida en Ólvega un 24 de noviembre de 1930 y tras su infancia en Tudela, Carmen Hernández, se trasladó a Madrid en 1948 para estudiar químicas, licenciándose en 1954. Desde muy joven sintió, por influencia de San Francisco Javier, la vocación de partir en misión a la India. Por eso, decide ir a Javier para incorporarse a las Misioneras de Cristo Jesús y más tarde, tras el noviciado, viaja a Valencia para estudiar teología en la casa de formación teológica para religiosos. En 1960 es destinada a la India, pero debido a un cambio de dirección de las misioneras regresa de su preparación en Londres a Barcelona, donde conoció al Padre Farnés, quien influyó de forma decisiva en Carmen; ella consideraba que el Señor, a través del P. Farnés, le sirvió «como primicia» los contenidos esenciales del que sería el Concilio Vaticano II: sobre todo, el Misterio Pascual, eje y fuente de la vida cristiana.
En las barracas de Palomeras Altas, donde Kiko se había trasladado al sentir la llamada del señor, se conocen
Después de su intento de partir como misionera a la India, viaja a Tierra Santa, donde recorre los Santos Lugares con la Biblia. Al regresar a Madrid empieza junto a otros laicos célibes a trabajar en las barracas periféricas de la capital. En las barracas de Palomeras Altas, donde Kiko se había trasladado al sentir la llamada del señor, se conocen. Carmen decide quedarse y ambos descubren la fuerza de la predicación evangélica y el Misterio Pascual y es ahí donde nace la primera comunidad.
Una vez recibida la confirmación del arzobispo de Madrid, Mons. Casimiro Morcillo, Carmen y Kiko llevan a las parroquias esta obra de renovación de la Iglesia, primero en Madrid, después a Roma y finalmente a otros países.
Doy gracias al Señor por el testimonio de esta mujer, animada por un sincero amor a la Iglesia
Carmen, que murió el 19 de julio de 2016, tras una vida dedicada a la predicación del evangelio por el mundo, recibió sepultura en el seminario Redemptoris Mater de Madrid. Su funeral fue presidido por el Cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro. Además, el Papa Francisco al recibir la noticia de su muerte declaró: «Doy gracias al Señor por el testimonio de esta mujer, animada por un sincero amor a la Iglesia, que ha gastado su vida en el anuncio de la Buena Noticia en cada lugar, también aquellos más alejados, no olvidando a las personas más marginadas».
Proceso de beatificación
Se han recogido 70 volúmenes con los escritos personales y catequesis de Carmen Hernández y otros datos que se han ido recopilando desde su fallecimiento.
El dossier entregado el 19 de julio de 2021 a la Archidiócesis cuenta con más de 16.000 documentos sobre la vida y espiritualidad de Carmen, y de su labor evangelizadora iniciada junto a Kiko a finales de los 60 entre gitanos, marginados y delincuentes de la periferia de Madrid, y luego llevada a todo el mundo.
Un centenar de los informes y cartas recibidas son de personas que no tienen nada que ver con el Camino
D. Carlos Metola, el postulador de la fase diocesana declaró en su momento a Vatican News: «Presentamos los escritos ya publicados de Carmen, no son muchos, está el libro de 'Diarios (1979-81)', publicado por la Bac en 2017, más algunos otros volúmenes. La parte más sustancial está representada por los borradores de las catequesis, las transcripciones de las reuniones y encuentros vividos por Carmen junto con Kiko y el Padre Mario Pezzi, como equipo internacional del Camino Neocatecumenal. Hemos recogido muchas de estas catequesis y reflexiones, más de 6 mil páginas». Además, afirmó la sorprendente «cantidad de estudios e investigaciones sobre los Padres de la Iglesia y los Sacramentos».
Aparte de los textos personales de Carmen y los testimonios de quienes estuvieron cerca de ella, para iniciar la causa de beatificación, se recibieron más de 1.500 testimonios del Pueblo de Dios, sobre gracias y favores recibidos, una gran cantidad de ellos referidos a curaciones ‘inexplicables’ de enfermedades. Sin embargo, destaca que más del 35% de estas gracias se refieren a embarazos, a mujeres que no pudieron tener hijos o que tuvieron gestaciones difíciles, partos arriesgados, que finalmente salieron bien. Según el postulador, no todos estos testimonios de gracias recibidas son de personas pertenecientes al Camino Neocatecumenal: «Un centenar de los informes y cartas recibidas son de personas que no tienen nada que ver con el Camino, pero que de alguna manera –a través de familiares o leyendo algo– les llamó la atención el testimonio de Carmen».