Fundado en 1910

23 de julio de 2024

Postal navideña manuscrita con una fotografía coloreada de la familia Tolkien

Postal navideña manuscrita con una fotografía coloreada de la familia Tolkien

La convertida madre de Tolkien: la joven viuda de un banquero que murió perseguida por su fe

La madre de J.R.R. Tolkien no solo le trasladó su amor por la literatura y el arte, sino también por Dios. En 1900, Mabel y sus dos hijos se bautizaron en la Iglesia católica y marginados por su familia a causa de su fe

Mabel Suffield abandonó desde Birmingham, donde vivía con sus padres, animada por un amor epistolar que vivía con un banquero trece años mayor que ella. Arthur Tolkien la esperaba en Sudáfrica, donde se había trasladado dos años antes para crecer en su carrera profesional. Era 1891 y tras reencontrarse, se casaron en una iglesia anglicana y tuvieron dos hijos: John Ronald Reuel y Hilary Arthur Reuel.

Por otros dos años vivieron en el extremo meridional del continente africano, pero allí la vida no era sencilla. Por ello, la familia Tolkien decide que Mabel y los dos niños han de regresar a Inglaterra. La pareja no sabía que iba a ser la última vez que se verían. El padre del famoso escritor de El Señor de los Anillos caería enfermo y finalmente moriría en 1896.

Arthur Tolkien, el padre del famoso escritor

Arthur Tolkien, el padre del famoso escritor

Aunque su corazón se estaba roto, Mabel decidió criar a sus hijos con amor. La familia Tolkien se instaló en un pueblo a las afueras de Birmingham, que muchos consideran que sirvió de inspiración al autor para idear la Comarca. La madre de J.R.R. Tolkien no solo le trasladó su amor por la literatura y el arte, sino también por Dios. Cuatro años después de la muerte de su padre, Mabel y sus dos hijos se bautizaron en la Iglesia católica. Junto con su tía May Incledon, el joven Tolkien, su hermana y su madre iban a misa a la capilla que san John Henry Newman fundó en una antigua destilería de ginebra.

Ni la familia Suffield, protestantes, como la bautista Tolkien recibió de buena gana esta decisión de las dos hermanas y las instaron efusivamente a renunciar a su fe. May acabó dejando el catolicismo por su marido, que era anglicano, pero Mabel y sus hijos no cedieron a los impulsos de la familia, de la que acabaron quedando marginados.

J.R.R. Tolkien

J.R.R. Tolkien

La salud de la joven viuda del banquero era frágil y se iba deteriorando a rápidos pasos. Sin el apoyo económico ni personal de sus familiares, Mabel se fue deteriorando. La ayuda del sacerdote Francis Xavier Morgan fue definitiva para la familia. Se convirtió en una figura paterna para ambos niños.

A los 34 años, la madre del célebre escritor murió de diabetes. Morgan fue nombrado tutor legal de los menores, cuya edad no llegaba entonces a los 12 años. J.R.R. Tolkien la recordaría en una carta muchos años después como una «dama talentosa, de gran belleza e ingenio, muy afectada por Dios con dolor y sufrimiento que murió en su juventud de una enfermedad acelerada por la persecución de su fe».

Comentarios
tracking