25 de septiembre de 2022

El Papa Francisco ha sido recibido en Kazajistán por el presidente Tokayev

El Papa Francisco ha sido recibido en Kazajistán por el presidente TokayevEFE

Viaje apostólico

El Papa en Kazajstán «para amplificar el grito de quienes imploran la paz»

El miércoles coincidirá en la capital del país, Nur Sultán, con el presidente chino

El Papa Francisco ha llegado este martes 13 de septiembre a Kazajstán para participar en el séptimo Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales. El presidente del país lo ha recibido con todos los honores en la capital, Nur-Sultán, donde el obispo de Roma ha dejado claro el motivo de su viaje: «Vengo para amplificar el grito de tantos que imploran la paz, camino de desarrollo esencial para nuestro mundo globalizado».
Con el telón de fondo de la Guerra de Ucrania, en un país como Kazajstán, que también formó parte de la Unión Soviética, las palabras del Papa han resonado con fuerza. Un discurso en el que ha recordado varias veces el viaje que hizo san Juan Pablo II en el año 2001, poco después del atentado a las Torres Gemelas. «Juan Pablo II vino aquí a sembrar esperanza», ha manifestado Francisco. «Yo llego aquí mientras está en curso la insensata y trágica guerra originada por la invasión de Ucrania, mientras otros enfrentamientos y amenazas de conflictos ponen en peligro nuestra época».

Entre China y Rusia

El Papa se ha desplazado hasta el centro de Asia, a un país que se encuentra entre China y Rusia, para recordar que «es cada vez más apremiante la necesidad de extender el compromiso diplomático en favor del diálogo y del encuentro». Sobre todo porque «quien ostenta más poder en el mundo tiene más responsabilidad respecto a los demás, especialmente a los países más expuestos a las crisis causadas por el conflicto».
A juicio del obispo de Roma «es hora de evitar la intensificación de rivalidades y el fortalecimiento de bloques contrapuestos. Necesitamos líderes que, a nivel internacional, permitan a los pueblos entenderse y dialogar y generen un nuevo ‘espíritu de Helsinki’, la voluntad de reforzar el multiculturalismo, de construir un mundo más estable y pacífico». Un objetivo que el Papa Francisco ha remarcado que se debe alcanzar «en diálogo con todos».

Respeto de la libertad religiosa

El Papa Francisco ha comenzado por alabar el respeto de las autoridades políticas de Kazajstán a la libertad religiosa, certificado en la propia Constitución. A su juicio, «una laicidad sana, que reconozca el rol valioso e insustituible de la religión y se contraponga al extremismo que la corroe, representa una condición esencial para el trato equitativo de cada ciudadano».
En ese marco, ha recordado que Kazajstán cuenta con ciento cincuenta grupos étnicos y más de ochenta lenguas distintas, con historias, tradiciones culturales y religiosas variadas. Por esto lo ha definido como «país del encuentro», donde el recuerdo de las deportaciones masivas durante la época de Stalin no les ha llevado al odio, sino que «de la memoria de la reclusión floreció la atención por la inclusión».

Proyección internacional

El presidente de Kazajstán ha agradecido la presencia del Papa en el país, ya que representa un importante respaldo a la proyección internacional de su política. De hecho, el Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales se iba a celebrar en un espacio más pequeño del que finalmente han habilitado, debido a la presencia del Papa.
La presencia del Papa en Kazajstán se complementará mañana con la del presidente de China, Xi Jinping. No tiene previsto encontrarse con el pontífice, pero su viaje al país durante la cumbre religiosa supone una demostración de fuerza y de la influencia política que ejerce en la zona. Al día siguiente, el líder comunista se desplazará a Uzbekistán para participar en un encuentro de cooperación regional. Está por ver qué tipo de mensaje dejará respecto a la guerra de los países vecinos.
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