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Una familia de Gaza transporta sus pertenencias en un burro

Una familia de Gaza transporta sus pertenencias en un burroAFP

Sacerdotes y monjas deciden no abandonar Gaza pese a la ofensiva militar israelí

Las comunidades greco-ortodoxa y latina de Jerusalén denuncian el «desplazamiento forzoso» de la población civil y aseguran que seguirán cuidando a ancianos, niños y personas con discapacidad refugiados en sus complejos

El Patriarcado Greco-Ortodoxo de Jerusalén y el Patriarcado Latino de Jerusalén han publicado este martes una declaración conjunta en la que anuncian que sacerdotes y religiosas permanecerán en Gaza junto a los cientos de civiles que se refugian en los complejos religiosos, pese a la inminente ofensiva israelí sobre la ciudad.

La decisión llega en un contexto crítico. Los líderes cristianos denuncian que la experiencia de anteriores campañas en Gaza y las informaciones que reciben desde el terreno confirman que la ofensiva «no es solo una amenaza, sino una realidad que ya se está implementando» sobre una población exhausta. Alertan de que «hay más destrucción y muerte en una situación ya dramática» a causa de los últimos ataques israelíes, preludio de la anunciada ofensiva a gran escala contra la ciudad de Gaza.

«Huir sería una sentencia de muerte»

«Abandonar la Ciudad de Gaza y tratar de huir hacia el sur equivaldría a una sentencia de muerte», advierten. Por ello, subrayan, «los sacerdotes y las monjas han decidido quedarse y seguir cuidando de todos los que se encuentren en los dos complejos».

Desde el inicio de la guerra, el complejo greco-ortodoxo de San Porfirio y el complejo latino de la Sagrada Familia han abierto sus puertas a centenares de civiles, entre ellos ancianos, mujeres, niños y personas con discapacidad atendidas por las Hermanas Misioneras de la Caridad. Sin embargo, la situación es límite: muchos refugiados están debilitados y desnutridos «debido a las dificultades de los últimos meses».

En este contexto, además, advierten sobre la dramática situación de los refugiados que han buscado cobijo en los complejos religiosos. «Al igual que otros habitantes de la ciudad de Gaza, los refugiados que viven en el complejo tendrán que decidir según su conciencia qué hacer», señalan.

«No hay futuro en el exilio forzado»

La declaración también rechaza el desplazamiento forzoso de civiles. «No puede haber un futuro basado en el cautiverio, el desplazamiento de palestinos o la venganza», señalan, recordando las palabras recientes del Papa León XIV, quien pidió respeto al derecho de todos los pueblos a vivir en sus propias tierras sin ser forzados al exilio.

El comunicado concluye con un llamamiento a la comunidad internacional para detener «esta guerra insensata y destructiva» y permitir el regreso de los desaparecidos y los rehenes israelíes. «En los senderos de la justicia se encuentra la vida, su camino nunca conduce a la muerte» (Proverbios 12,28), recuerdan los Patriarcados, invitando a la oración por la paz en Gaza y en toda Tierra Santa.

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