Bruno Kant no es sólo uno de los hombres vivos más ancianos de Alemania: también es el sacerdote católico más anciano del mundo
El Papa felicita el 110 cumpleaños al sacerdote más anciano del mundo
«La oración me mantiene joven», afirmó el alemán Bruno Kant en una entrevista. El sacerdote ejerció el ministerio activo hasta los 102 años y continúa rezando cada día, leyendo el breviario y dedicando tiempo a resolver sudokus
El sacerdote católico más anciano del mundo es alemán: así lo supo el párroco Bruno Kant en su 110 cumpleaños, y nada menos que por el Papa, tal y como ha informado el portal katholisch.de. Nacido en 1916, en pleno transcurso de la Primera Guerra Mundial, Kant ha recibido la noticia a través de una carta personal de felicitación enviada desde el Vaticano.
En la misiva, Leon XIV expresó su alegría por este aniversario y agradeció al centenario clérigo su «largo, fiel y abnegado servicio sacerdotal». Además de sus buenos deseos, el Pontífice incluyó a Kant en sus oraciones y le otorgó la Bendición Apostólica, extensiva a todos sus seres queridos.
La celebración de su cumpleaños contó con la visita del obispo de Fulda, Michael Gerber, quien a sus 56 años representa prácticamente la mitad de la edad del jubilado. Durante el encuentro en la localidad de Eichenzell-Löschenrod, se puso de relieve la profunda huella que el padre Kant ha dejado en la región, donde incluso una calle en Petersberg-Marbach y una plaza frente a la iglesia local llevan su nombre en reconocimiento a décadas de labor pastoral.
«La oración me mantiene joven»
A pesar de la relevancia internacional de su longevidad, quienes le conocen destacan su humildad y sencillez. En declaraciones recogidas por katholisch, Kant afirma que el secreto de su vitalidad es espiritual: «A través de la oración me mantengo joven».
Su rutina diaria incluye el rezo del breviario y la resolución de sudokus para mantener la agilidad mental. Aunque confiesa que «siempre he tenido una fe firme», todavía se pregunta por qué «Dios permite tantas tonterías, desgracias y maldades en el mundo».
El padre Kant, que se mantuvo en el servicio activo de las parroquias hasta los 102 años, reside actualmente con su familia y cuenta con el apoyo de una cuidadora. Su figura también ha suscitado el interés civil, recibiendo felicitaciones del presidente del país, Frank-Walter Steinmeier, y del canciller, Friedrich Merz.