Estación de un Via Crucis en Nigeria
Secuestran a 163 cristianos durante un oficio religioso en Nigeria
Los atacantes llegaron en masa, rodearon dos iglesias de Kaduna, en el norte del país, y obligaron a los fieles a dirigirse hacia el bosque
La inseguridad y la violencia vuelve a golpear a los cristianos en Nigeria. Según informa Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) el pasado domingo 18 de enero, al menos 172 personas fueron secuestradas en dos iglesias de Kaduna, en el norte del país, durante un oficio religioso. Nueve lograron escapar en las primeras horas, mientras que 163 continúan desaparecidas.
Según reporta la Asociación Cristiana de Nigeria, los atacantes llegaron en masa, rodearon los templos y obligaron a los fieles a dirigirse hacia el bosque. Hasta el momento, no se ha reivindicado el ataque ni se conoce ninguna solicitud de rescate. John Hayab, presidente de la organización, calificó los hechos como «muy duros y tristes» y agradeció a las fuerzas de seguridad por sus esfuerzos para localizar a los rehenes.
El suceso ocurre justo después de la liberación del padre Bobbo Paschal, párroco de la iglesia de Santo Stefano, secuestrado el 17 de noviembre en Kagarko. Sin embargo, otros tres sacerdotes, John Bako Shekwolo, Emmanuel Ezema y Joseph Igweagu, permanecen en manos de sus captores.
La región de Kaduna, ubicada en la zona de transición entre el norte mayoritariamente musulmán y el sur predominantemente cristiano, ha sido blanco frecuente de ataques de grupos yihadistas y milicias armadas, aprovechando la débil presencia del Estado en áreas rurales.
Según el Informe Libertad Religiosa en el Mundo 2025 de la fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada, Nigeria es actualmente el país donde los cristianos enfrentan la persecución más intensa. Entre los grupos responsables destacan Boko Haram, Estado Islámico de África Occidental (ISWAP) y milicias fulani radicales.
En los últimos meses, los secuestros se han multiplicado, incluyendo ataques a escuelas y comunidades religiosas. En noviembre pasado, más de 300 estudiantes y docentes fueron secuestrados en un colegio católico del estado de Níger, evidenciando un patrón creciente de violencia hacia la comunidad cristiana.