Un nutrido grupo de cristianas protesta en Pakistán contra las leyes anti conversión
Tras 10 meses de prisión, un tribunal de Pakistán absuelve a un católico ciego acusado falsamente de blasfemia
El juez Saad Salman Khan ordenó su liberación inmediata el pasado lunes 22 de junio, tras determinar que el caso contra Masih había sido completamente fabricado
El calvario de Nadeem Masih ha llegado a su fin, al menos en los tribunales. Este católico paquistaní, ciego de nacimiento, ha sido absuelto por el tribunal de primera instancia de Lahore tras pasar diez meses encarcelado bajo una acusación falsa de blasfemia que podría haberle acarreado la pena de muerte, según informa Verdad en Libertad.
El juez Saad Salman Khan ordenó su liberación inmediata el pasado lunes 22 de junio, tras determinar que el caso contra Masih había sido completamente fabricado. Según la sentencia, no existían pruebas suficientes para sostener los cargos presentados por la fiscalía.
El «estigma» de una acusación de blasfemia
Nadeem Masih se ganaba la vida con su modesto negocio en el Parque Nawaz Sharif. Fue allí donde surgió el conflicto: dos hombres musulmanes, Waqas Mazhar y Asif Mukhtar, intentaron apoderarse de su pequeño puesto. Ante la resistencia de Masih, optaron por la vía de la denuncia falsa, una práctica tristemente común en Pakistán para dirimir disputas privadas mediante las leyes de blasfemia.
La defensa, liderada por el abogado Javed Sahotra, logró desmontar la acusación señalando graves incoherencias. El informe policial situaba la supuesta blasfemia a las once de la noche, a pesar de que el parque cerraba sus puertas a las nueve. Además, los testigos de la fiscalía ofrecieron versiones contradictorias que terminaron por invalidar el proceso.
El encarcelamiento ha sido especialmente cruel para Masih debido a su discapacidad. Según relató su abogado a EWTN News, tareas cotidianas como alimentarse o ir al baño supusieron un desafío constante durante estos diez meses de «angustia». «Este caso demuestra cómo las personas más vulnerables pueden verse envueltas en graves acusaciones criminales. Ni siquiera un pobre ciego se libró», denunció Sahotra.
A pesar de la alegría por la absolución, la Iglesia local advierte de las consecuencias a largo plazo. El padre Khalid Rasheed Asi, director de la Comisión Católica para la Justicia y la Paz de la Archidiócesis de Lahore, ha señalado que, aunque la resolución judicial es alentadora, «el estigma de una acusación de blasfemia es, en sí mismo, una condena de por vida» en la sociedad paquistaní.