Sigrid Undset en 1932
El obispo de Oslo anuncia que se abrirá la causa de canonización de Sigrid Undset, la Nobel literaria que evangelizó Escandinavia
La célebre autora de Cristina, hija de Lavrans pasó del agnosticismo a convertirse en un referente de la fe y de resistencia frente al nazismo
entre las ruinas del monasterio de la isla de Selja —considerada la cuna del cristianismo en Noruega—, la Iglesia Católica ha anunciado su intención de dar el primer paso para elevar a los altares a una de sus figuras más universales del siglo XX. Monseñor Fredrik Hansen, obispo de Oslo, anunció durante la festividad de Santa Sunniva que ha iniciado los trabajos para que la causa de beatificación de Sigrid Undset (Dinamarca, 1882) pueda comenzar formalmente este otoño. «Creo que la vida y la obra de Sigrid Undset tienen mucho que ofrecer tanto a la Iglesia en Noruega como a la Iglesia universal», afirmó el prelado ante cientos de peregrinos.
El obispo de Oslo, Mons. Fredrik Hansen, participa en la procesión de la peregrinación anual en honor a Santa Sunniva
Una conversión que sacudió Noruega
Sigrid Undset (1882–1949) no fue una figura convencional. Galardonada con el Premio Nobel de Literatura en 1928 por sus magistrales descripciones de la vida en la Escandinavia medieval, su camino hacia la fe fue un proceso de profunda reflexión intelectual y espiritual. Educada en un entorno luterano y tras años de agnosticismo, Undset abrazó el catolicismo el 1 de noviembre de 1924. Su conversión supuso un auténtico revulsivo en una Noruega que entonces veía el catolicismo como una religión extranjera y sospechosa.
La causa que se quiere llevar adelante no responde únicamente a su aportación literaria o intelectual. La autora de Cristina, hija de Lavrans –su obra más celebre– destacó también por una «preocupación constante y práctica por los pobres», como subrayó el obispo Hansen, además de su entrega absoluta al cuidado de su hija discapacitada, una labor que el prelado calificó como un testimonio de «santidad de vida». Esta caridad no era una simple abstracción, sino una acción concreta que integró en su vida como laica dominica.
Además, su figura trasciende lo estrictamente religioso por su compromiso con la sociedad y por una personalidad recia que la llevó a alzar la voz frente a los poderes de su tiempo en defensa de la fe y la libertad. Durante la Segunda Guerra Mundial, Undset se convirtió en una voz incansable contra el nazismo, lo que la obligó a exiliarse en Estados Unidos, desde donde trabajó activamente por la libertad de su país.
El proceso que comienza
Su conversión en 1924 no fue un camino de rosas. Undset tuvo que soportar ataques de la élite cultural y eclesiástica protestante, que llegó a calificar sus obras como «propaganda católica». Fue tildada de «papista» en una sociedad que veía el catolicismo como una fuerza peligrosa y ajena a la nación.
A pesar de las críticas, ella se mantuvo como una «defensora intrépida de la fe». Según el obispo Hansen, Undset es hoy un modelo de «vida católica moderna», demostrando que es posible vivir la plenitud de la fe incluso bajo el fuego cruzado del secularismo y la persecución política.
Con el inicio formal de los trabajos este otoño, Noruega no solo busca elevar a una de sus hijas más ilustres, sino reconocer que detrás de la gran intelectual latía el corazón de una mujer que encontró, como ella misma decía, en la «vieja roca» de la Iglesia el punto de referencia que jamás se dobla a los vaivenes de la historia.