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21 de febrero de 2024

Una reunión del Sínodo de la Amazonia en 2019

Una reunión del Sínodo de la Amazonia en 2019Secretaría General del Sínodo

Sínodo de la Sinodalidad

La lista definitiva del Sínodo: 464 convocados, entre ellos dos obispos chinos y sin rastro del español Ladaria

Diez son los españoles convocados para la última fase del Sínodo de carácter consultivo. Es el Papa quien en última instancia toma las decisiones

El próximo 4 de octubre comienza en el Vaticano la fase continental del Sínodo de la Sinodalidad y la Santa Sede acaba de hacer pública la lista final de participantes y asistentes. Serán 464 personas en total, a los que hay que sumar al Papa Francisco, los reunidos en el aula Pablo VI.
Durante cuatro semanas –esta fase del Sínodo durará hasta el 29 de octubre–, distintos cardenales, obispos, religiosos y laicos de todo el mundo se han dado cita para trabajar en el futuro de la Iglesia. Esta fase, según informa el Vaticano, contará con nuevas tabletas a través de las que los participantes podrán votar, descargar y leer documentos y así «evitar el derroche de papel».
Entre los 464 incluidos en la lista, destacan dos obispos chinos, nombrados entre las autoridades de Pekín y el Papa –como manda el concordato–, mientras que destaca la ausencia del español Luis Ladaria, prefecto emérito del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, sustituido por Víctor Manuel Fernández el pasado mes de julio. Ladaria ha pedido al Papa ser dispensado. Por otro lado, también se ha confirmado la asistencia de su antecesor, el cardenal alemán Gerhard Ludwig Müller.
Giuseppe Yang Yongqiang, obispo de Zhoucun, y Antonio Yao Shun, obispo de Jining/Wumeng, ha sido propuestos por la Iglesia local en China junto con las autoridades gubernamentales, y el Papa Francisco los ha nombrado para participar en el Sínodo, según ha explicado San Martín. Con ellos, aumenta a tres los obispos chinos presentes ya que ya estaba prevista la presencia de Stephen Sau-Yan Chow, obispo de Hong Kong. También se ha nombrado a un sacerdote como enviado de China: Andreas Ding Yang, de la diócesis de Chongqing.
La lista «completa y definitiva» para el encuentro se publicó este jueves 21 de septiembre, junto con el calendario de los actos de la próxima asamblea. El documento fue presentado por Paolo Ruffini, prefecto del Dicasterio para la Comunicación y también presidente de la Comisión para la información, que estuvo acompañado de Giacomo Costa, secretario especial de la asamblea, y el español Luis Marín de San Martín, subsecretario de la Secretaría general del Sínodo.
Entre los españoles que se encuentran en el Sínodo, estarán por estatutos el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella. Además, acuden el arzobispo emérito de Zaragoza, Vicente Jiménez Mora; el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello; y el obispo de Solsona, Francisco Simón Conesa Ferrer, elegidos por la Asamblea plenaria de los obispos españoles.
Asimismo, nombrados por el Papa, acuden Enrique Alarcón García, presidente de la Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad; Luis Miguel Castillo Gualda, rector de la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús de Valencia; la teóloga Cristina Inogés Sanz y el vicario para la Vida Consagrada de la Archidiócesis de Madrid Elías Royón Lara. Junto con ellos, actuarán de facilitadores la religiosa Luisa Berzosa González y el profesor y sacerdote Eloy Bueno de la Fuente.

La continuación de 'Laudato sí'

Junto a la lista asistentes, entre los que hay 54 mujeres con derecho a voto, se ha publicado la hoja de ruta de las cuatro semanas de encuentro, que incluye retiros preparatorios desde el sábado 30 de septiembre. El Papa Francisco realizará la ceremonia de apertura con una misa el miércoles 4 de octubre, día en el que además está prevista la publicación de la continuación de su encíclica social Laudato Sí. Igualmente, está prevista una peregrinación el 12 de octubre y el 19 de octubre tendrá lugar una oración por los migrantes, con la previsible participación del Pontífice. La misa final el domingo 29 de octubre en la Basílica de San Pedro pondrá fin a un Sínodo que durará tres semanas y media.
Todos los participantes del Sínodo recibirán una tableta con la que leerán documentos, intercambiarán información y votarán y, por primera vez, el alemán dejará de ser una de las lenguas ofrecidas. Catorce de los grupos lingüísticos (Círculos Menores) trabajarán en inglés, ocho en italiano, siete en español, cinco en francés y uno en portugués. Las reuniones no se llevarán a cabo en la llamada Nueva Sala del Sínodo, como en los sínodos anteriores, sino en la gran sala de la Sala de Audiencias.

'Instrumentum laboris'

La Asamblea General del Sínodo estará dividida en cinco módulos, los cuatro primeros sobre las diferentes partes del Instrumentum laboris (el documento de trabajo del Sínodo) y la sesión final para discutir y perfeccionar el informe y los resúmenes. En las sesiones de los círculos más pequeños, «los grupos trabajarán en profundidad», según han detallado. En este sentido, han explicado que el Papa tiene «mucho interés» en no dejar que surjan «voces individuales contrapuestas», pero invita a pasar de lo que cada uno ha podido elaborar en su oración y reflexión hacia un tejido común y la posibilidad efectiva de un debate.
El documento de trabajo del Sínodo fue presentado en junio y plantea las cuestiones recogidas en las anteriores fases del Sínodo, como el celibato opcional o diaconado femenino, entre otras que también se trataron en el Sínodo de la Amazonia en 2019. En el texto, que no es un documento del Magisterio de la Iglesia ni una encuesta sociológica, también se deja claro que «la mayor parte de las asambleas continentales y las síntesis de numerosas conferencias episcopales piden que se considere de nuevo la cuestión del acceso de las mujeres al diaconado».
Esta guía, publicada este martes por el Vaticano, es una síntesis del material recogido durante la fase de escucha del Sínodo, y en particular de los documentos finales de las asambleas continentales, y se presenta con el objetivo de impulsar el proceso y no de establecer una formulación o indicaciones operativas, metas u objetivos.
Con su publicación, se cerró la primera fase del Sínodo Por una Iglesia sinodal: comunión, participación, misión, y se abrió la segunda, articulada en las dos sesiones en las que tendrá lugar la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos en octubre de 2023 y de 2024. En estas fases votarán todos los participantes en la Asamblea del Sínodo, que incluye un 25 % de los participantes que no son obispos, de los cuales la mitad, al menos, mujeres.
En cualquier caso, el Sínodo de los Obispos tiene carácter consultivo y las votaciones sobre los temas tienen una función aclaratoria, ya que es el Papa en última instancia quien toma las decisiones. El documento se refiere también a los abusos sexuales, de poder y de conciencia, económicos e institucionales como «heridas abiertas» y se insta a la Iglesia a unirse al creciente compromiso de conversión y reforma «para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro». También se habla abiertamente de la existencia de ciertas «tensiones» que pide «gestionar» superando las «divisiones infecundas» y se advierte del riesgo de convertir el Sínodo «en frenesí de reivindicaciones de derechos individuales, que inevitablemente acaban fragmentando más que uniendo».
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