Fumar un solo porro puede hacer más que borrar recuerdos
Esto es lo que le ocurre a la memoria después de fumar cannabis
Fumar un solo porro puede hacer más que borrar recuerdos, puede transformarlos
Un estudio realizado por investigadores de la Washington State University encontró que las personas que consumieron tetrahidrocannabinol (THC), el principal componente psicoactivo del cannabis, tenían más probabilidades de recordar palabras que en realidad nunca se les habían dicho. Además, presentaban mayores dificultades para realizar tareas de memoria cotidiana, como recordar hacer algo más tarde o cumplir con compromisos planificados.
El trabajo, publicado en la Journal of Psychopharmacology, es uno de los análisis más amplios hasta la fecha sobre los efectos del cannabis en distintos tipos de memoria. Los resultados indican que el cannabis puede afectar no solo la memoria simple –por ejemplo, recordar una lista de palabras– sino también formas de memoria que utilizamos a diario, como seguir conversaciones, recordar citas o identificar el origen de una información.
Otro hallazgo que sorprendió a los investigadores fue que no se observaron diferencias significativas entre los participantes que consumieron 20 miligramos de THC –que se encuentra en los cogollos y hojas de la marihuana y el hachís– y aquellos que recibieron 40 miligramos. Esto sugiere que incluso dosis moderadas de tetrahidrocannabinol, el principal compuesto psicoactivo del cannabis, pueden provocar alteraciones relevantes en la memoria y en el funcionamiento cognitivo cotidiano.
Carrie Cuttler, autora principal del estudio y profesora asociada de psicología en la WSU, explica: «La mayoría de los estudios previos solo han analizado uno o dos tipos de memoria, como recordar listas de palabras» y añade: «Este es el primer estudio que examina exhaustivamente muchos sistemas de memoria diferentes simultáneamente, y lo que descubrimos es que la intoxicación aguda por cannabis parece afectar ampliamente la mayoría de ellos».
Así hicieron el estudio
Para analizar estos efectos con mayor precisión, la investigadora Jessica Cuttler y su colega Ryan McLaughlin, profesor asociado del Departamento de Fisiología Integrativa y Neurociencia de la Washington State University, realizaron un experimento con 120 consumidores habituales de cannabis. Los participantes se asignaron aleatoriamente a tres grupos en un estudio doble ciego: uno que vaporizó cannabis placebo, otro que consumió 20 miligramos de THC y un tercero que recibió 40 miligramos. Posteriormente, completaron aproximadamente una hora de pruebas diseñadas para evaluar diferentes tipos de memoria, entre ellas la memoria verbal, visoespacial, prospectiva, de origen, falsa, episódica y de orden temporal.
Memoria falsa y de origen
Los resultados mostraron que quienes habían consumido cannabis obtuvieron peores resultados que el grupo placebo en la mayoría de las pruebas. En total, se observaron diferencias significativas en 15 de las 21 medidas analizadas. Los efectos más marcados aparecieron en la memoria falsa y en la memoria de origen, dos sistemas clave para recordar información con precisión y para identificar de dónde proviene. En una de las pruebas, los participantes escuchaban listas de palabras relacionadas entre sí, pero no la palabra central que las conectaba. Sin embargo, quienes habían consumido cannabis eran más propensos a «recordar» esa palabra inexistente o incluso otras que nunca habían sido mencionadas.
«Descubrí que era muy común que la gente inventara palabras que nunca estaban en la lista», dijo Cuttler. «A veces estaban relacionadas con el tema de la lista, y a veces no tenían ninguna relación».
Información aprendida
Además, los investigadores observaron que los consumidores de cannabis tenían más dificultades para recordar el origen de la información aprendida previamente. Este tipo de fallo puede dificultar distinguir si un dato procede de una fuente fiable, de una conversación o de algo visto en internet.
El estudio también identificó problemas en la memoria prospectiva, es decir, la capacidad de recordar llevar a cabo acciones en el futuro, como tomar un medicamento, asistir a una reunión o hacer una parada en una tienda. Según la investigadora, este tipo de memoria es esencial en la vida cotidiana, por lo que su deterioro puede afectar tareas habituales si la persona está bajo los efectos del cannabis en el momento en que necesita recordar la acción.
«Estas son cosas de las que dependemos constantemente en nuestra vida diaria», dijo Cuttler. «Si tienes algo que necesitas recordar hacer más tarde, probablemente no quieras estar drogado en el momento en que necesitas recordar hacerlo».
En cambio, un tipo concreto de memoria –la memoria de contenido episódico, relacionada con recordar experiencias personales– no mostró efectos significativos en este estudio, aunque los autores señalan que se necesitan más investigaciones antes de sacar conclusiones definitivas.