Los besos frecuentes en el matrimonio previenen el deterioro en la pareja

Los besos favorecen el bienestar emocionalVioleta Stoimenova / iStock

Día Internacional del Beso

Besar reduce el estrés, mejora el estado de ánimo y fortalece los vínculos, según la psicología

El beso se consolida como una «herramienta sencilla» pero eficaz para favorecer el bienestar emocional

Besar no solo es una expresión de afecto, sino también un gesto con impacto directo en el bienestar emocional. Así lo afirma la directora del Grado de Psicología en UNIE Universidad, Conchita Sisí, quien señala que durante un beso se liberan neurotransmisores y hormonas como la oxitocina, la dopamina, la serotonina o las endorfinas, responsables de generar placer, seguridad y reducir el estrés.

Con motivo del Día Internacional del Beso, que se celebra este 13 de abril, la experta explica que, desde el punto de vista psicológico, este gesto puede entenderse como una «conducta de afiliación» que activa sistemas relacionados con el vínculo y la regulación emocional.

Los besos, en este sentido, forman parte de las conductas de intimidad que favorecen la cohesión en las relaciones y refuerzan la percepción de apoyo social, dos factores «estrechamente vinculadas» con el bienestar emocional. Además, este tipo de contacto contribuye a reducir los niveles de cortisol, lo que se traduce en una mejora del estado de ánimo y una mayor relajación.

Reguladores emocionales

Más allá de sus efectos individuales, según recoge Europa Press, besar también influye en la calidad de las relaciones. Diversos estudios indican que el contacto físico afectivo favorece la cohesión, mejora la percepción de apoyo social y refuerza el sentimiento de conexión con otras personas, pudiendo incluso incrementar la autoestima y la calidad de las relaciones de pareja.

«La evidencia indica que el contacto físico afectivo no solo tiene efectos inmediatos sobre el estado de ánimo, sino que también puede desempeñar un papel relevante en la calidad de las relaciones y, a largo plazo, en indicadores de salud mental», ha señalado Sisí.

Asimismo, la psicóloga destaca que este tipo de conductas actúan como reguladores emocionales en la vida cotidiana. «Algunos estudios han mostrado que el contacto afectivo íntimo se asocia con la liberación de oxitocina, clave en la formación de los vínculos, así como con la activación de circuitos dopaminérgicos relacionados con el refuerzo y el placer. Además, se ha observado que este tipo de interacción puede contribuir a la reducción de los niveles de cortisol, lo que sugiere un posible efecto modulador sobre la respuesta al estrés», ha detallado.

No vale para todos

No obstante, la experta recuerda que no todas las personas experimentan el contacto físico de la misma manera ni lo necesitan en igual medida. El bienestar emocional también puede construirse a través de otros gestos, como la conversación, la escucha o el acompañamiento. En este sentido, aunque besar no es imprescindible, puede ser una manera «muy clara y natural de expresar cercanía».

En conjunto, y siempre desde el respeto a las preferencias individuales, el beso se consolida como una «herramienta sencilla» pero eficaz para favorecer el bienestar emocional.

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