Los fármacos tipo Ozempic podrían reducir la conducta violenta en personas impulsivas
El inesperado efecto de los fármacos para adelgazar: reducen la violencia impulsiva
Los medicamentos tipo Ozempic pueden influir en el comportamiento al actuar sobre los sistemas cerebrales
Los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (AR-GLP-1), utilizados habitualmente para el tratamiento de la diabetes y la obesidad, podrían tener efectos que van más allá del control metabólico. Diversas investigaciones han apuntado en los últimos años a que estos medicamentos pueden influir en el comportamiento humano al actuar sobre los sistemas cerebrales relacionados con la recompensa, el estrés y el control de los impulsos.
Ahora, un nuevo estudio publicado en la revista Criminology aporta evidencia que vincula el uso de estos fármacos con una menor probabilidad de que determinados factores de riesgo desemboquen en conductas violentas.
Los investigadores analizaron datos de una encuesta nacional representativa realizada en Estados Unidos en 2025, que incluyó a 821 adultos que habían utilizado medicamentos GLP-1. Los resultados mostraron que tanto la impulsividad como el consumo de alcohol mantenían una fuerte asociación con la comisión de delitos violentos. Sin embargo, esta relación era significativamente más débil entre quienes estaban utilizando actualmente agonistas del receptor GLP-1 en comparación con quienes los habían usado en el pasado.
Según explican los autores en un comunicado, esto significa que, incluso cuando una persona que toma estos medicamentos presenta conductas impulsivas o consume alcohol, la probabilidad de que esas circunstancias deriven en un episodio de violencia es menor.
Relación con la impulsividad
Los análisis adicionales revelaron que este efecto era especialmente consistente en relación con la impulsividad, mientras que la asociación con el consumo de alcohol resultó menos sólida.
Los hallazgos sugieren que los agonistas del receptor GLP-1 podrían reducir la capacidad de ciertos factores de riesgo conocidos para traducirse en comportamientos violentos, aunque los investigadores advierten de que se trata de una relación que requiere más estudio.
«A medida que los medicamentos GLP-1 se generalizan, comprender sus efectos conductuales más amplios se convierte en una importante cuestión de salud pública y criminología que requiere un estudio cuidadoso», señala Daniel C. Semenza, investigador de la Universidad de Rutgers y autor principal del trabajo.
Los especialistas consideran que estos resultados se suman a una creciente línea de investigación que explora el potencial impacto de los tratamientos GLP-1 sobre aspectos como el control de impulsos, las adicciones y otros comportamientos relacionados con la regulación emocional.