El verano puede ser el momento oportuno para convertir en hábito la alimentación saludable
Salud
Estas son las intoxicaciones alimentarias más comunes y peligrosas en verano
Las altas temperaturas pueden afectar a los alimentos que consumimos, provocándonos diversos problemas de salud
Por norma general, las intoxicaciones alimentarias suelen ser leves. Sin embargo, en algunos casos, pueden derivar en problemas muy graves que requieran, incluso, la hospitalización del afectado.
La intoxicación alimentaria, también llamada toxiinfección alimentaria, es causada principalmente por el consumo de alimentos o bebidas contaminados con bacterias, virus, parásitos o toxinas. Estos microorganismos pueden contaminar los alimentos en cualquier etapa, desde la producción hasta la preparación, y algunos de los alimentos más comúnmente asociados con la intoxicación alimentaria incluyen carnes, aves, huevos, productos lácteos, frutas y verduras crudas, y mariscos.
Con la llegada del calor, los alimentos que consumimos pueden verse expuestos a altas temperaturas que influyan en su composición, haciéndonos enfermar. Además, es más frecuente en esta época del año que comamos más productos crudos o sin calentar, en los cuales es más probable que proliferen ciertos microorganismos.
A continuación recogemos algunas de las intoxicaciones alimentarias más frecuentes durante el verano.
Salmonela
Las infecciones por salmonela pueden producirse cuando bebemos agua o comemos alimentos contaminados por la bacteria salmonella. El período de incubación (el tiempo entre la exposición y la enfermedad) puede ser de 6 horas a 6 días. Con frecuencia, las personas que tienen infección por salmonela creen que tienen gripe estomacal. Y entre los síntomas más frecuentes encontramos:
DiarreaCólicos estomacales (abdominales)FiebreNáuseasVómitosEscalofríosDolor de cabezaSangre en las heces
Listeria
La listeriosis es una infección que puede producirse cuando una persona ingiere alimentos que han sido contaminados con la bacteria Listeria monocytogenes. Este patógeno se encuentra tanto en animales salvajes como domésticos, así como en el agua o en los suelos. Las verduras, las carnes y otros alimentos pueden resultar infectados con la bacteria si entran en contacto con suelos o estiércol contaminado. La leche cruda o los productos hechos de ella pueden portar estas bacterias.
Entre los síntomas más comunes encontramos:
Pérdida de apetitoLetargoIctericiaDificultad respiratoria (generalmente neumonía)ShockErupción cutáneaVómitos
Escherichia coli
Aunque, por norma general, esta bacteria vive en los intestinos de las personas y animales sanos algunas cepas, como la la Escherichia coli O157:H7, pueden causar cólicos abdominales intensos, diarrea con sangre y vómitos. Según explican desde la clínica mayo, es posible infectarse cuando consumimos agua o alimentos contaminados, sobre todo vegetales crudos y carne de res molida poco cocida.
Los síntomas suelen aparecer tres o cuatro días tras la infección e incluyen:
DiarreaCalambres estomacales, dolor o sensibilidad en el estómagoNáuseas y vómitos
Hepatitis A
Se trata de una infección hepática contagiosa causada por el virus de la hepatitis A. Causa inflamación del hígado y afecta a su funcionamiento y suele contraerse por ingerir alimentos o agua contaminados o por el contacto directo con personas u objetos infectados.
Entre sus síntomas más destacados encontramos:
Cansancio y debilidadNáuseas, vómitos y diarreaDolor o molestias abdominalesHeces de color arcilla o grisPérdida del apetitoFiebre bajaOrina oscuraDolor articularColor amarillento en la piel y en la parte blanca de los ojos (ictericia)Picazón intensa
Además de los patógenos más conocidos, existen otros microorganismos que, aunque suelen provocar infecciones alimentarias leves, pueden llegar a ser graves en personas vulnerables, como niños, ancianos, mujeres embarazadas o personas inmunodeprimidas. Entre ellos destacan:
Campylobacter. Es una de las causas más frecuentes de gastroenteritis en todo el mundo. Se encuentra habitualmente en carne de ave, especialmente pollo, y puede contaminar también el agua o productos lácteos no pasteurizados. Su ingestión provoca síntomas como diarrea (a veces con sangre), fiebre y dolor abdominal.Norovirus. Responsable de numerosos brotes de gastroenteritis aguda, este virus altamente contagioso se transmite a través de alimentos contaminados, como mariscos crudos o mal cocinados (especialmente moluscos bivalvos como mejillones o ostras) y frutas congeladas. Sus síntomas aparecen rápidamente y suelen incluir náuseas, vómitos, diarrea y malestar general.Shigella. Este patógeno bacteriano se transmite por vía fecal-oral, habitualmente a través de alimentos manipulados sin la debida higiene. Produce una enfermedad conocida como shigelosis, caracterizada por fiebre, dolor abdominal y diarrea, que puede ser sanguinolenta.Bacillus cytotoxicus. Es una variante del Bacillus cereus, bacteria que puede crecer en alimentos cocinados y mal conservados, especialmente en productos ricos en almidón como arroz o purés. Bacillus cytotoxicus se ha identificado en platos deshidratados (como sopas o purés instantáneos) y puede producir toxinas que causan síntomas digestivos severos e incluso daño sistémico en casos extremos.