La parálisis del sueño
Parálisis del sueño
Víctor Espuig, médico de familia, sobre la parálisis del sueño: «Te sientes encarcelado»
Se trata de una afección temporal en la que una persona al despertar no puede moverse ni hablar
Quizás te ha ocurrido alguna vez. Despiertas, pero no puedes moverte, ni hablar, ni hacer absolutamente nada. Pero estás completamente consciente. Es una sensación angustiosa que, en ocasiones, puede derivar, incluso, en ataques de ansiedad o pánico. Se trata de la parálisis del sueño.
En un vídeo reciente, Víctor Espuig, médico de familia, ha explicado en qué consiste este fenómeno y cómo reconocerlo para no entrar en pánico. Según detalla, la parálisis del sueño es una afección temporal que ocurre porque la mente se despierta antes que el cuerpo, que permanece en la fase REM. En este momento del sueño, los músculos están paralizados de manera natural para evitar movimientos bruscos mientras soñamos.
Espuig describe la experiencia como una situación en la que la persona está plenamente consciente de su entorno, escucha lo que ocurre a su alrededor e incluso puede sentir una presencia en la habitación, pero no puede reaccionar. «A pesar de ser totalmente consciente, no puedes hablar, no puedes abrir los ojos y tampoco puedes mover ninguna extremidad», explica.
Esta desconexión entre la mente y el cuerpo genera gran inquietud y, aunque puede parecer que la respiración se bloquea, en realidad sigue funcionando con normalidad.
¿Es peligrosa la parálisis del sueño?
El médico recuerda que, en la mayoría de los casos, se trata de un proceso benigno que dura solo unos segundos o minutos y que no requiere de un tratamiento específico. Sin embargo, advierte que si los episodios son muy frecuentes o se acompañan de otros síntomas, como somnolencia diurna excesiva o cataplejía, conviene acudir al especialista para descartar un diagnóstico más complejo, como la narcolepsia.
¿Y por qué se produce?
Por norma general, la parálisis del sueño suele asociarse al estrés y a una mala calidad del sueño. Por este motivo, es importante cuidar los hábitos de descanso, mantener rutinas regulares y aprender a reconocer la sensación para poder afrontarla con calma.
«Lo más importante es identificar lo que ocurre en el primer episodio», apunta el médico. «Así, si se repite, podrás controlar la respiración y mantener la tranquilidad, sabiendo que pasará en unos instantes».