Yogur natural con chía
Alimentación
Así debes preparar las semillas de chía para aprovechar todos sus beneficios
La nutricionista Estibaliz García explica cómo preparar estas semillas: hidratadas o molidas
Las semillas de chía han ido ganando hueco en las cocinas de los españoles gracias a sus numerosos beneficios para la salud. Diferentes estudios han concluido que estas semillas, que a menudo forman parte de recetas de batidos, yogures o tortitas, tienen un alto contenido de fibra, grasas saludables y proteínas.
La enfermera y dietista-nutricionista Estibaliz García, conocida en redes sociales como @Nutribaliz, explica en su cuenta de TikTok, las dos formas de preparar la chía y qué beneficios obtener de una u otra manera: «Las semillas de chía tienen dos superpoderes y depende de cómo las prepares vas a beneficiarte de uno u otro».
La profesional afirma: «Cuando las hidratas sueltan un gel, lo que llamamos mucílago, una fibra soluble que va a ayudar con el tránsito, el estreñimiento y la saciedad» y añade: «Si quieres aprovechar bien los omegas, los antioxidantes y los minerales de la chía, lo que hay que hacer es molerla, porque masticar para romper la cáscara no va a ser suficiente ya que son unas semillas muy pequeñitas».
Ante la duda entre hidratarla o molerla, la nutricionista es clara: «Si te interesa el efecto digestivo, la saciedad o que pueda ayudarte a ir al baño, mejor la chía hidratada pero si te interesa absorber los nutrientes tienes que molerla». Sin embargo, siempre hay una alternativa intermedia: «Puedes molerla primero y remojarla después, así obtendrás todos sus beneficios».
Beneficios de la chía
Diferentes estudios han concluido que los ácidos grasos poliinsaturados que se encuentran en la chía mejoran la salud cardiovascular, el colesterol y tienen propiedades anticancerígenas.
El alto contenido de fibra de las semillas de chía ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en sangre en pacientes con diabetes tipo 2 así como también beneficia a las personas con enfermedades relacionadas con el tracto gastrointestinal.
La proteína de las semillas de chía tiene el potencial de ayudar a tratar el cáncer y la presión arterial alta y también tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas.
Las semillas de chía remojadas en agua forman un gel que actúa como modificador de textura, emulsionante, gelificante y agente encapsulante en alimentos, cosméticos y productos farmacéuticos.