Una fotografía del pie de un niño pequeño con sabañones

Una fotografía del pie de un niño pequeño con sabañonesGetty Images

Qué son los sabañones, sus causas y cómo prevenirlos en invierno

La exposición al frío y el calzado inadecuado son las causas más frecuentes pero no las únicas

Las bajas temperaturas registradas en las últimas semanas pueden tener consecuencias adversas para la salud de los pies si no se toman las precauciones adecuadas. Así lo advierte el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV), que ha identificado el eritema pernio, comúnmente conocido como sabañones, como la afección más frecuente vinculada al frío extremo. Esta dolencia aparece principalmente cuando los pies permanecen expuestos durante períodos prolongados a temperaturas muy bajas sin contar con un calzado apropiado.

Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV, detalla que los sabañones son lesiones de carácter transitorio causadas por una vasoconstricción derivada del frío, que se ve agravada por una circulación deficiente. Estas lesiones se manifiestan como zonas enrojecidas o inflamadas que producen dolor e intenso picor. En situaciones más graves, pueden incluso evolucionar hacia ampollas o heridas abiertas.

Cómo evitarlos

Ante este panorama, Escoto recomienda adoptar medidas preventivas durante los días más fríos del invierno. Entre ellas, destaca el uso de calzado adecuado, con suelas que aíslen del frío y que ofrezcan un buen agarre para evitar caídas. En determinadas regiones, donde la humedad nocturna y matinal es habitual, el especialista subraya que es fundamental que el calzado sea, además de aislante, transpirable. De lo contrario, el sudor puede provocar una mayor sensación de frío en los pies, incrementando el riesgo de lesión.

El ICOPCV señala que los grupos más vulnerables ante esta patología son los niños y las personas mayores. No obstante, también inciden otros factores de riesgo, como el tabaquismo, la inactividad física o una alimentación poco equilibrada. Asimismo, advierten sobre el peligro de exponer los pies directamente a fuentes de calor intenso tras haber estado sometidos al frío, como ocurre al acercarlos a un brasero, una práctica que puede agravar el problema.

Para prevenir los efectos del frío en las extremidades inferiores, se aconseja fomentar una buena circulación sanguínea. Esto implica evitar pasar mucho tiempo sentado, mantener en movimiento las piernas con frecuencia y consumir alimentos ricos en nutrientes como magnesio, calcio y vitaminas C, E y K. Igualmente, se recomienda prescindir de la cafeína, debido a su efecto vasoconstrictor, y abandonar el hábito de fumar, ya que ambos factores contribuyen a una peor irrigación sanguínea.

En cuanto a la vestimenta, se aconseja optar por calcetines confeccionados con fibras naturales o bioreguladoras que no compriman el tobillo, facilitando así una correcta circulación sin perder eficacia térmica.

Por último, desde el ICOPCV insisten en la importancia de consultar a un podólogo ante la aparición de sabañones. Un diagnóstico precoz y el inicio del tratamiento adecuado pueden reducir significativamente las molestias y acelerar el proceso de curación. Tal como recalca la institución, estas lesiones pueden llegar a ser «extremadamente dolorosas» y «dificultar la marcha normal de las personas que lo padecen».

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