Hacer gárgaras
Gárgaras con agua y sal: para qué sirven y cómo pueden ayudarte
Hacer gárgaras con agua tibia con sal es mucho más que el típico remedio de abuela. Diferentes estudios han comprobado que sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias convierte a esta solución casera en mucho más que un enjuague bucal que contribuye a reducir la inflamación de las encías, eliminar bacterias dañinas y favorecer la cicatrización de pequeñas lesiones en la cavidad oral.
La gingivitis es una afección que, si no se trata a tiempo, puede derivar en problemas más graves como la periodontitis. Este tipo de enjuague favorece la cicatrización de los tejidos y ayuda a disminuir la acumulación de bacterias.
Los expertos en salud bucodental aseguran que, además, esta solución ayuda a equilibrar el pH de la boca, lo que genera un entorno menos propicio para la proliferación de bacterias.
Más allá de la salud de la boca, una investigación concluyó que hacer gárgaras con agua y sal prevenía la hospitalización en pacientes con problemas respiratorios.
Infecciones respiratorias
El estudio determinó que tanto un régimen de solución salina en dosis bajas como altas parecía estar asociado con tasas de hospitalización más bajas en comparación con los controles en infecciones por coronavirus.
Los resultados mostraron que las tasas de hospitalización fueron significativamente menores entre quienes siguieron los regímenes de solución salina de baja concentración (18,5 %) y alta concentración (21,4 %), en comparación con la población de referencia, que registró una tasa del 58,8 %.
El Dr. Jimmy Espinoza, coautor del estudio, señaló que el propósito de la investigación era analizar si la irrigación nasal con solución salina y las gárgaras podían estar asociadas a una mejora de los síntomas respiratorios vinculados a la infección por coronavirus. «Observamos que ambos regímenes salinos parecen asociarse con menores tasas de hospitalización en comparación con los controles», afirmó, y subrayó la necesidad de realizar nuevos estudios que profundicen en esta posible relación.
Cómo preparar el enjuague
La solución debe utilizarse para realizar enjuagues durante entre 30 segundos y un minuto, y posteriormente escupirse. Este hábito puede repetirse dos veces al día, preferentemente después del cepillado, para potenciar sus efectos.