Los parásitos en perros y gatos pueden transmitirse a humanos

Los parásitos en perros y gatos pueden transmitirse a humanosGetty/ C. Casanelles

Los parásitos en perros y gatos pueden transmitirse a humanos: riesgos y prevención

Más del 75 % de los perros en España están expuestos a garrapatas, uno de los principales vectores de enfermedades infecciosas

En España hay actualmente millones de animales de compañía, una realidad cada vez más extendida que sitúa a perros y gatos como parte habitual de los hogares. En este contexto, los parásitos externos e internos, como pulgas, garrapatas, mosquitos o gusanos intestinales, dejan de ser una simple incomodidad para convertirse en un problema sanitario relevante tanto para los animales como, en determinadas circunstancias, para las personas.

Estos organismos pueden desencadenar desde trastornos digestivos hasta patologías de mayor gravedad. Además, algunos actúan como transmisores de infecciones que afectan también a los humanos, lo que incrementa la preocupación entre veterinarios y especialistas en salud animal. Por este motivo, los expertos subrayan que la protección frente a los parásitos no debe limitarse a los meses de calor, sino mantenerse de forma constante durante todo el año, como parte de los cuidados básicos de las mascotas.

Diferentes investigaciones científicas indican que más del 75 % de los perros en España han estado en contacto con garrapatas, consideradas uno de los principales vectores de enfermedades infecciosas. A esta situación se añade otro dato significativo: el 23,8 % del territorio de la península ibérica se encuentra en áreas con un nivel alto o muy alto de riesgo de transmisión de Leishmania infantum. Esta enfermedad, de carácter endémico, afecta principalmente a los perros, aunque en ciertos casos también puede transmitirse a las personas, lo que refuerza la necesidad de extremar las medidas preventivas.

En este sentido, la Dra. Guadalupe Miró, especialista en Parasitología Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, advierte de una percepción errónea bastante extendida entre los propietarios: «Muchos tutores creen que los parásitos solo aparecen en verano, pero en realidad pueden estar presentes durante todo el año. La prevención continuada es la forma más eficaz de proteger a nuestros animales», explica. Su reflexión incide en la importancia de adoptar una visión más amplia del riesgo, desligada de la estacionalidad tradicionalmente asociada a estos problemas.

De hecho, diversos factores están contribuyendo a que la presencia de parásitos sea cada vez más constante. Entre ellos destacan los inviernos más suaves, que favorecen su supervivencia durante más tiempo, el aumento de los desplazamientos con mascotas y la interacción con otros animales. Todo ello configura un escenario en el que pulgas, garrapatas y mosquitos mantienen su actividad durante un mayor número de meses, incrementando así las probabilidades de infestación.

Junto a estos parásitos más visibles, existen otros cuya presencia pasa más desapercibida pero que también entrañan riesgos relevantes. Un estudio realizado a nivel europeo señala que el 4,2 % de los gatos en España porta el parásito responsable de la dirofilariosis. Esta enfermedad, transmitida por mosquitos, puede afectar de forma directa al corazón y a los pulmones de los animales, con consecuencias potencialmente graves para su salud.

Isaac Corderroure, Marketing Manager de Elanco Iberia, subraya también la dimensión global de estas medidas: «El cuidado preventivo es fundamental para proteger a los animales de compañía y reducir también el riesgo de transmisión de enfermedades. Cuando protegemos a las mascotas frente a los parásitos también estamos protegiendo el hogar en el que viven», señala. De este modo, la prevención no solo se orienta al bienestar animal, sino que se integra en una estrategia más amplia de salud pública, cuyo impacto alcanza a toda la convivencia doméstica.

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