Un fármaco anticonvulsivo común podría prevenir el alzhéimer si se toma 20 años antes
Un fármaco con cobre logra restaurar la memoria y frenar las proteínas tóxicas del Alzheimer
El tratamiento logra restaurar parte de la función de limpieza cerebral
Investigadores de la Monash University han identificado una nueva estrategia terapéutica contra la enfermedad de Alzheimer basada en un compuesto que transporta cobre al cerebro. Los resultados, publicados en la revista ACS Chemical Neuroscience, muestran que el fármaco experimental Cu(ATSM) logró reducir de forma significativa la acumulación de proteínas tóxicas asociadas a la enfermedad y mejorar la memoria espacial en modelos de laboratorio.
La investigación se centra en uno de los mecanismos clave implicados en el desarrollo del Alzheimer: la acumulación de proteína beta-amiloide en el cerebro. En condiciones normales, estas proteínas son eliminadas a través de la barrera hematoencefálica gracias a unas proteínas transportadoras conocidas como glicoproteína P (P-gp). Sin embargo, en pacientes con Alzheimer, este sistema pierde eficacia, favoreciendo la acumulación de residuos tóxicos en el tejido cerebral.
Cómo funciona el fármaco
Según explica en un comunicado el primer autor del estudio, el doctor Jae Pyun, el tratamiento consiguió restaurar parte de esta función de limpieza cerebral.
Los resultados mostraron que, tras 56 días de tratamiento, los niveles de beta-amiloide se redujeron un 42 %, mientras que el rendimiento en pruebas de memoria espacial mejoró cerca de un 44 %.
Por su parte, el profesor Joseph Nicolazzo destacó que el compuesto podría avanzar con relativa rapidez hacia estudios clínicos en humanos, ya que previamente ha sido evaluado en otras enfermedades neurodegenerativas.
«El Cu(ATSM) es un compuesto de cobre con propiedades antiinflamatorias y neuroprotectoras que ya ha llegado a ensayos clínicos para patologías como la enfermedad de Parkinson y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA)», explicó.
Los investigadores consideran que el fármaco podría actuar mediante varios mecanismos complementarios. Además de restaurar la capacidad de eliminación de proteínas tóxicas a través de la barrera hematoencefálica, creen que también podría estimular la actividad de la microglía, las células inmunitarias del cerebro encargadas de eliminar residuos y placas amiloides.
Investigación preclínica
A pesar de los resultados prometedores, los autores subrayan que se trata de una investigación preclínica y que todavía será necesario confirmar su eficacia y seguridad en pacientes con Alzheimer. Los próximos estudios buscarán esclarecer con mayor precisión cómo se eliminan las proteínas tóxicas del cerebro y cuál es el papel exacto del cobre en este proceso.
El hallazgo cobra especial relevancia en un contexto en el que el Alzheimer y otras formas de demencia continúan aumentando su impacto sanitario a nivel mundial, impulsando la búsqueda de nuevas terapias capaces de ralentizar el deterioro cognitivo y mejorar la calidad de vida de los pacientes.