El presentador británico Jeremy Clarkson tiene cáncer de próstata
Jeremy Clarkson revela su cáncer de próstata: qué pasos seguir ante un diagnóstico agresivo
El presentador británico Jeremy Clarkson de 66 años ha revelado que le han diagnosticado cáncer de próstata. La estrella de la BBC y copresentador de Top Gear explicó que el tumor fue detectado tras una biopsia y destacó que, aunque se trata de un cáncer agresivo, fue diagnosticado en una fase inicial. «Me hicieron una biopsia y resultó ser cáncer, y es agresivo, pero está en una fase muy temprana», afirmó durante el programa.
El caso del presentador británico se suma a las estadísticas mundiales que sitúa a este tipo de tumor como uno de los más diagnosticado entre los hombres. A pesar de su elevada frecuencia, los datos reflejan una evolución favorable de la enfermedad. La supervivencia neta a cinco años alcanza el 90,2 % y los expertos atribuyen este pronóstico positivo, en gran medida, a la detección temprana de la mayoría de los casos, que suelen identificarse en fases localizadas.
Qué es la próstata
La próstata es una glándula de pequeño tamaño y con la forma de una nuez que se sitúa por debajo de la vejiga, cuyas dimensiones normales oscilan entre 3-4 cm en su porción más ancha, de 4-6 cm de largo, y 2-3 cm de espesor.
La próstata normal, en los hombres jóvenes, pesa alrededor de 20 gramos. A medida que el hombre envejece, la próstata va creciendo de forma benigna, originando la hiperplasia benigna de próstata (HBP) cuyas consecuencias urinarias son conocidas por la mayoría de los hombres de edad. La glándula prostática es una de las glándulas sexuales del sistema reproductor masculino, que también incluye a los testículos, el escroto y el pene, así como a otros conductos y órganos accesorios, todos los cuales sirven para nutrir, almacenar y transportar el esperma.
Síntomas del cáncer
Los síntomas del cáncer de próstata y de la hiperplasia son muy similares y en muchas ocasiones, el cáncer no produce ningún síntoma de alarma; otros pueden ser:
- Dificultad para iniciar la micción.
- Chorro urinario débil.
- Necesidad de orinar con frecuencia, especialmente por la noche.
- Sensación de vaciado incompleto de la vejiga.
- Sangre en la orina o en el semen.
- Dolor óseo (en casos avanzados).
Cuándo hacerse una revisión
Resultan cruciales las revisiones preventivas con el urólogo. A partir de los 50 años suele ser la edad recomendada para empezar a estudiarse la próstata y, si hay antecedentes familiares de cáncer de próstata, es aconsejable empezar a los 45 años.
Por ello, es importante acudir al urólogo para realizarse un análisis de Antígeno Prostático Específico (PSA), un tacto rectal y una evaluación completa. El Dr. Ángel Tabernero, Jefe de Urología del hospital HLA Universitario Moncloa de Madrid, explica: «Normalmente, pedimos a los pacientes una PSA que es un marcador de la próstata. Si está elevado, lo normal es que hagamos una resonancia magnética nuclear multiparamétrica, donde nos va a decir si hay alguna imagen o no sospechosa de cáncer de próstata, en cuyo caso lo siguiente sería hacerles una biopsia por fusión de imágenes, cogiendo las imágenes de la resonancia con un ecógrafo en tres dimensiones –del cual disponemos en nuestros hospitales– para poder hacer una biopsia y diagnosticar ese cáncer de próstata».
Tratamiento
Sobre el tratamiento del cáncer de próstata, el Dr. Javier Hortelano Parras, urólogo del HLA Mediterráneo en Almería, afirma que, en comparación con otros tipos de cánceres, el de próstata da cierto margen. «Afortunadamente, por su grado de prevalencia o el desarrollo de la ciencia nos permite en cada estadío tener suficiente tratamiento para mantener una cierta calidad de vida, incluso tenemos tratamientos prolongadores en fases avanzadas» y añade: «Pero es verdad, como todo, que cogiéndolo a tiempo antes de que se desarrolle, primero minimizamos sufrimiento y, por supuesto, ganamos en precisión terapéutica».
La cirugía robótica ha supuesto una transformación significativa en el tratamiento del cáncer de próstata en España, posicionándose como la técnica quirúrgica de elección gracias a sus óptimos resultados clínicos y a su impacto positivo en la calidad de vida de los pacientes. Desde la introducción del sistema robótico Da Vinci en territorio español en el año 2005, las intervenciones quirúrgicas han evolucionado hacia procedimientos más precisos, seguros y mínimamente invasivos. Esta evolución ha tenido como consecuencia directa una reducción tanto en los tiempos de hospitalización como en los plazos de recuperación postoperatoria.