Buceo en verano
Deporte en verano: los cardiólogos avisan de los riesgos para el corazón
Recomiendan chequeos preventivos antes de iniciar actividad física intensa en verano
Con la llegada del verano, muchas personas aprovechan las vacaciones y el buen tiempo para retomar el ejercicio físico o iniciarse en deportes estacionales como running, ciclismo, pádel, senderismo o actividades acuáticas. Sin embargo, los especialistas en cardiología advierten de la importancia de realizar una valoración cardiovascular previa, especialmente en personas con factores de riesgo o escasa preparación física.
«El verano suele coincidir con un cambio brusco en el nivel de actividad física de muchas personas. Pasar de una vida relativamente sedentaria a realizar ejercicio moderado o intenso en poco tiempo supone un aumento importante de la demanda cardiovascular», explica el doctor Guillermo Isasti, especialista en imagen cardiaca avanzada de Ruber Internacional Centro Médico Habana y del Hospital Ruber Internacional, ambos pertenecientes al Quirónsalud.
«En algunos casos, ese esfuerzo puede poner de manifiesto enfermedades cardíacas que hasta ese momento permanecían silentes», añade.
El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad San Pablo CEU, Tomás Chivato
Perfiles con mayor riesgo
Según el especialista, deberían extremar las precauciones las personas con antecedentes de cardiopatía, hipertensión, diabetes, colesterol elevado, tabaquismo o antecedentes familiares de enfermedad cardíaca precoz o muerte súbita.
También es especialmente recomendable en mayores de 40 años que van a iniciarse en el ejercicio físico
Los expertos recuerdan que muchas patologías cardíacas pueden evolucionar durante años sin provocar síntomas. «Muchas personas se consideran sanas porque no notan nada, pero precisamente el objetivo de la cardiología preventiva es adelantarse a la aparición de síntomas e identificar alteraciones estructurales o eléctricas antes de que generen problemas clínicos», explica el cardiólogo.
Pruebas adaptadas a cada paciente
El chequeo cardiovascular preventivo suele incluir una historia clínica completa, electrocardiograma y ecocardiograma. Dependiendo del perfil del paciente, pueden añadirse otras pruebas como ergometría, holter, resonancia cardíaca o TAC coronario.
«Lo importante es individualizar el estudio según el perfil y los factores de riesgo de cada persona», destaca el especialista.
Atención especial al buceo recreativo
El incremento de actividades acuáticas durante el verano también ha llevado a los cardiólogos a poner el foco en el buceo recreativo. En este contexto, cobra relevancia el ecocardiograma con test de burbujas, una prueba que permite detectar un foramen oval permeable, una pequeña comunicación entre las aurículas presente en aproximadamente una de cada cuatro personas.
«En la mayoría de los casos no tiene repercusión, pero durante el buceo puede favorecer el paso de microburbujas al sistema arterial y aumentar el riesgo de accidentes descompresivos neurológicos», explica Isasti.
Por ello, recomienda esta prueba en buceadores recreativos que realizan inmersiones profundas o repetidas.
Señales de alarma
Los especialistas insisten además en no minimizar determinados síntomas durante la práctica deportiva. Dolor torácico, dificultad respiratoria desproporcionada, mareos, palpitaciones intensas o pérdida de conocimiento son señales que obligan a interrumpir la actividad física y solicitar una valoración médica.
«La prevención y el diagnóstico precoz tienen un enorme impacto en la reducción del riesgo cardiovascular a largo plazo», concluye el doctor Isasti. «El verano es una excelente oportunidad para empezar a cuidarse, pero hacerlo bien significa comenzar de forma progresiva y, en determinados perfiles, con un chequeo cardiovascular previo que permita practicar deporte con seguridad».