Combinar ciertos alimentos con medicamentos puede ser peligroso
Por qué nunca debes tomar el ibuprofeno con refrescos o el antibiótico con leche
El doctor Aurelio Rojas explica que algunos alimentos pueden interferir en el efecto de los medicamentos
Algunos medicamentos pueden dejar de hacer efecto o incluso provocar reacciones adversas si se toman junto con determinados alimentos. Así lo explica el doctor Aurelio Rojas, quien advierte de varias combinaciones que conviene evitar.
Uno de los casos más frecuentes es el de algunos fármacos para la tensión arterial, como el enalapril, el ramipril, el losartán o el olmesartán. Estos medicamentos «tienen la función de aumentar el nivel de potasio en la sangre, así que cuidado con los frutos secos, las patatas, los plátanos, las espinacas, el atún en lata, la remolacha o las coles de Bruselas», explica el cardiólogo, quien añade que «estos alimentos, al ser muy ricos en potasio, pueden causar un exceso de mineral en el organismo, lo cual es muy peligroso, sobre todo para el corazón». Por ello, recomienda consultar con el médico para saber si el medicamento antihipertensivo que se está tomando pertenece a este grupo.
Antiinflamatorios y refrescos
Otra de las advertencias se refiere a los medicamentos contra el dolor de tipo antiinflamatorio, como el ibuprofeno.
«Estos no se deben mezclar con bebidas con gas, como los refrescos, porque esto aumenta la concentración del medicamento y puede ser gravemente perjudiciales para los riñones o el corazón, sobre todo si estás enfermo o deshidratado o tienes fiebre», afirma el cardiólogo.
Antibióticos y lácteos
Asimismo, el cardiólogo afirma en un vídeo en sus redes sociales que la leche o el yogur pueden dificultar la absorción de algunos antibióticos. «Por eso, si consumes algún lácteo, siempre es recomendable esperar aproximadamente dos horas para tomar el antibiótico y que pueda hacer su efecto correctamente».
Por último, el doctor Rojas advierte de que los cítricos como la naranja, el limón, el pomelo o el kiwi pueden alterar el efecto de los fármacos utilizados para reducir el colesterol, como las estatinas. «Esto puede causar un exceso de medicamento en la sangre y producirte efectos adversos como dolor en los músculos o incluso dañar el hígado. Por tanto, evita tomarlos justo a la vez».
Los expertos recuerdan que las interacciones entre alimentos y medicamentos dependen del principio activo, la dosis y las características de cada paciente. Por ello, antes de eliminar alimentos de la dieta o cambiar la forma de tomar un tratamiento, lo más recomendable es consultar con el médico o el farmacéutico y revisar siempre las indicaciones incluidas en el prospecto del medicamento.