La «trombosis del viajero»
Síndrome de la clase turista: ¿qué es y cómo evitarlo?
También recibe el nombre de «trombosis de viajero»
Puede que alguna vez hayas oído hablar del síndrome de la clase turista. Pero, ¿qué significa realmente? Se trata de un concepto que se extendió en la década de los 90 ante el aumento de síntomas de trombosis venosa profunda (TVP). Esta se podía ver, sobre todo, en personas que cogían aviones con regularidad y que viajaban en clase turista aunque la duración del vuelo fuera extensa.
Sin embargo, esto que al principio se asociaba a ese tipo de clase, se ha acabado descubriendo que puede suceder independientemente de que vueles en primera o de manera más económica. Estas trombosis se producen por una razón: la circulación de la sangre se ve ralentizada cuando las piernas están mucho tiempo sin moverse y esto incrementa la posibilidad de padecer este síndrome de la clase turista.
¿Qué lo provoca?
Este tipo de enfermedad no suele mantenerse en el tiempo. De hecho, las cifras hablan de una prevalencia de hasta el 5% en personas de alto riesgo y del 1% en las que no. Esta trombosis se produce cuando se crea un coágulo de sangre en una vena profunda. Los lugares más habituales en los que puede formarse son la pierna o el muslo, aunque también se puede ver en la pelvis o el brazo.
En este tipo de situaciones, hay que tener especial cuidado, ya que puede acabar dando lugar a émbolos que tengan consecuencias bastante nocivas para la persona que lo sufra.
Estas son, según Sanitas, las situaciones que pueden propiciar esta «trombosis de viajero»:
- Ser sedentario o no mover el tren inferior con asiduidad.
- Sufrir una alteración congénita de coagulación.
- Enfermedades como cáncer o problemas de corazón.
- Ser una persona mayor.
- Tener varices.
- Contar con antecedentes personales de trombosis.
- Estar haciendo cualquier tipo de terapia hormonal.
- Tomar anticonceptivos orales.
- Estar embarazada.
- Tener obesidad.
- Haber sido operado o haber sufrido un traumatismo recientemente.
¿Cómo lo evito?
Estas son las distintas medidas que puedes tomar para prevenir su aparición:
- Colocarse en los asientos cercanos al pasillo para tener más movilidad.
- Pasear por el avión cuando se pueda.
- Evita dejar las piernas cruzadas o colgadas y tampoco las dobles mucho.
- Bebe mucha agua.
- Deja de consumir bebidas o productos que puedan producir trombos.
- Usa ropa cómoda.
- Si tienes riesgo de sufrir trombos, consulta al médico por si necesitaras algún fármaco.
- Si tienes mala circulación, lleva medias de compresión
Si a pesar de tomar estas precauciones sigues teniendo algunos síntomas, debes acudir a un especialista. Consultar un médico a tiempo puede evitar que un pequeño trombo se convierta en algo peor y que haya que lamentarse después de las consecuencias.