04 de julio de 2022

Exposición de diversos tipos de dulces todos ellos elaborados con azúcar entre otros ingredientes

Exposición de diversos tipos de dulcesEFE

Sociedad

Eduard Baladia: «Las empresas deberían ser una pata más de la educación alimenticia»

La OMS y los gobiernos europeos están tomando conciencia sobre el daño a la salud que provoca el azúcar en nuestra dieta

Eduard Baladia es dietista-nutricionista y miembro del Centro de Análisis de la Evidencia Científica de la Academia Española de Nutrición y Dietética (CAEC-AEND) y del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas. Es experto, entre otras cosas, en las consecuencias de un excesivo consumo de azúcar.
Su presencia en nuestra dieta es alta porque se encuentra en casi todos los alimentos o bebidas que consumimos. De hecho. a finales de año el ministerio de Consumo quiere sacar a delante el polémico Nutriscore, el etiquetado frontal de alimentos. Actualmente la OMS recomienda limitar el consumo de azúcares libres, algo que se aleja de la realidad, de hecho en Europa la media está entre el 15 % y el 21 %.
¿Cuál es la ingesta recomendable diaria en adultos y menores?
–La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la de limitar el consumo de azúcares libres (todos los azúcares añadidos y los naturalmente presentes en zumos, mieles y siropes) a no más del 10 % de la energía total diaria ingerida. Como la recomendación está dada en función de la energía total ingerida, ésta se adapta a todas las edades. Para hacerse una idea, un adulto que consuma la cantidad de calorías adecuada a su edad no debería superar la ingesta de 30 gramos de azúcares libres.
¿En España abusamos de esa recomendación?
–¿Abusar de esta recomendación? Yo creo que no, que esta recomendación no es susceptible de conducir a un abuso de ella. La principal fuente de azúcares libres son las bebidas azucaradas (mal llamadas bebidas refrescantes), y en algunos grupos de esas, las bebidas energéticas o estimulantes con cafeína, y su consumo es en general aún alto en la población, así que hay que seguir comunicando que hay que limitar el consumo. No hay abuso, hay una clara intención de necesidad de cambio, y eso es lo que se comunica mediante mensajes de salud pública.
¿Hay un sistema educativo de concienciación para enseñar y modificar hábitos en los menores que serán los adultos del mañana?
–Existen iniciativas de programas escolares, que intentan alfabetizar a los niños y niñas en términos de salud general y en específico nutricional, pero hasta donde yo sé no son iniciativas ampliamente extendidas en todas las escuelas. Sí que es verdad que los maestros tocan el tema de forma transversal, pero estaría bien que existiera un programa nacional fuerte para fomentar estilos de vida saludables desde la niñez. También es cierto que cada vez hay más menús de escuela revisados por dietistas-nutricionistas o incluso por los departamentos de salud de cada comunidad autónoma, donde hay técnicos que son dietistas-nutricionistas.
¿Las empresas españolas ayudan a informar? ¿Cree usted que son más sanos sus productos actualmente?
–Pues algunas sí, y otras no. Sin lugar a dudas las empresas deberían ser una pata más de educación a la población a través de lo que se llama la responsabilidad social corporativa, pero al final las empresas tienen que hacer dinero, y vender sus productos, así que la educación al consumidor será siempre parcial. Por ese motivo debe también existir la responsabilidad social gubernamental, que a través de políticas nutricionales faciliten que las elecciones saludables sean las más sencillas de obtener, y pongan trabas a los productos menos saludables.
¿Han servido las campañas del Gobierno? ¿Ha ayudado la subida del 10 al 21 % el IVA de las bebidas azucaradas y edulcoradas?
–Seguramente ha ayudado, pero la subida del IVA es solo un primer paso a dar, ya que en realidad nunca debería haber tenido el IVA reducido, que está destinado a facilitar el consumo de productos considerados necesarios, y está claro que estas bebidas no lo son. Así que el siguiente paso lógico sería la imposición de un impuesto directo y específico a esas bebidas, para no favorecer su consumo, sino limitarlo.
Hablemos sobre las patologías por abuso.
–El aumento de peso es el principal riesgo, y a este aumento de peso le seguirán patologías unidas al exceso de grasa corporal, como la diabetes tipo 2, hipertensión arterial, aumento del riesgo de enfermedades del corazón y vasculares en general, aumento del riesgo de cáncer. Todas estas patologías están unidas a un exceso de peso, a la obesidad, y las bebidas azucaradas y el exceso en el consumo de azúcares libres está asociado a aumento de peso.

Consejos para disminuir la ingesta de azúcares:

  • Elija el agua, la leche descremada o el té o café sin azúcar en lugar de los refrescos, las bebidas deportivas, las bebidas energéticas y las bebidas que mezclan leche y zumo.
  • Reduzca el uso del azúcar de mesa y edulcorantes.
  • Reduzca la cantidad de azúcar en las recetas. Si una receta dice 1 taza, use menos. Para mejorar el sabor del preparado, agregue vainilla, canela o nuez moscada.
  • No usar o excederse con el uso de salsas y condimentos.
  • Coma frutas frescas.
  • Use frutas como guarnición de alimentos como cereales en lugar de siropes, jarabes u otros complementos dulces.
  • Lea la lista de ingredientes de los alimentos, a fin de elegir aquellos sin azúcar añadido.
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