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07 de mayo de 2024

Fachada exterior del Hospital Ramón y Cajal

Fachada exterior del Hospital Ramón y CajalEFE

Investigadores del Hospital Ramón y Cajal regeneran tejidos lesionados a través de la estimulación de células madre

Esta técnica mejora la piel de pacientes con patologías que impiden una normal cicatrización de heridas como pie diabético o de aquellos con cáncer, sometidos a radiación

Las terapias de transferencia eléctrica capacitiva-resistiva (CRET) estimulan la proliferación de células madre humanas implicadas en la regeneración de tejidos lesionados. Además, también favorece la proliferación y migración de queratinocitos y fibroblastos, los principales tipos de células implicadas en la regeneración de la piel.
Estos datos, sacado a la luz gracias dos estudios realizados por el equipo de científicos del Servicio de Bioelectromagnetismo del Hospital Universitario Ramón y Cajal y personal investigador de su Instituto de Investigación Sanitaria IRYCIS, liderados inicialmente por el doctor Alejandro Úbeda-Maeso y, en la actualidad, por la doctora María Luisa Hernández-Bule, se ha llevado a cabo gracias a la utilización de dispositivos de radiofrecuencia.
María Luisa Hernández-Bule asegura que el equipo no puede estar más satisfecho, después de cinco años, de haber concluido la investigación del estudio denominado Respuesta celular a tratamientos con corrientes CRET de INDIBA en procesos de regeneración tisular. Con él, afirma, están en disposición de mejorar «muy notablemente la piel de pacientes con patologías» que impiden una normal cicatrización de heridas como pie diabético, patología vascular o de aquellos con cáncer, sometidos a radiación, entre otros.
Asimismo, comunica la facultativa que están ofreciendo una terapia que ayudará «física y psicológicamente» en la evolución de la enfermedad en una fase crítica, que es la de finalización de tratamiento y la reconstrucción de su vida.
Según explica la nota emitida por la Comunidad de Madrid, los investigadores han conseguido, en una fase crucial en la regeneración de tejidos, la proliferación de células madre mesenquimales. Dichas células están presentes en casi todos los tejidos adultos y son capaces de generar «distintos tipos celulares de tejidos diana». En este punto, participan tres fases regeneración de heridas: inflamatoria, proliferativa y de remodelación.
Estas células están implicadas en la formación de nuevos vasos y matriz extracelular, median en la proliferación y diferenciación celular, normalizan la inflamación y promueven la cicatrización de heridas mediante la secreción de múltiples factores de crecimiento. Además, poseen propiedades bactericidas mediante la secreción de factores antimicrobianos y aumentan el proceso de fagocitosis en la cicatrización de heridas. Por ello, estas células multipotentes son una herramienta útil en la medicina regenerativa.
Por otra parte, la estimulación con esta terapia CRET también ha conseguido la proliferación y migración de fibroblastos que son procesos cruciales en la regeneración de la piel, y permiten la fibroplasia y la síntesis de la matriz extracelular llamada tejido de granulación, compuesta principalmente por fibronectina, colágeno y ácido hialurónico.
En el siguiente paso de la investigación se ha demostrado que la tecnología CRET favorece la proliferación de los queratinocitos epidérmicos, mientras que ralentiza su migración. La regeneración adecuada de la piel requiere que la formación de tejido de granulación fibroblástico preceda al proceso de reepitelización llevado a cabo por queratinocitos.
Al hilo, estos estudios han mostrado que CRET favorece la cicatrización correcta de las heridas al promover el cierre de capas externas del tejido epidérmico solo después de que se haya formado el tejido de granulación dérmico. De esta forma, se evita la cronificación de la herida o su cicatrización anormal propia de ulceraciones cutáneas asociadas a isquemia, inflamación prolongada, necrosis por presión, infecciones o tumores.

Investigación multidisciplinar

La investigación ha sido desarrollada por un equipo de investigadores pertenecientes a varios servicios: la podiatra Almudena Cecilia; doctor Sergio Gordillo y el enfermero Mariano Bermejo del servicio de Angiología y Cirugía Vascular; doctora Montserrat Fernández Guarino, del servicio de Dermatología; doctora María Luisa Hernández Bule, doctora María Antonia Martínez Pascual, y Elena Toledano y Rosa Jara, técnicos de Laboratorio de Fotobiología y Bioelectromagnetismo.
Tradicionalmente, las terapias físicas basadas en estimulación eléctrica o electromagnética se han utilizado con resultados satisfactorios en la regeneración de lesiones tisulares traumáticas o degenerativas, así como en medicina estética. Se ha demostrado que la estimulación eléctrica mejora sustancialmente la curación y la regeneración de lesiones crónicas, logrando a menudo el cierre completo de heridas que no habían respondido a otros tratamientos.
En este sentido, a nivel tisular, la estimulación eléctrica puede mejorar el flujo sanguíneo, aumentar la elasticidad de los tejidos dañados y reducir el edema. A nivel celular, la estimulación eléctrica afecta la adhesión, orientación y migración e influye en la regulación de los procesos morfológicos y fenotípicos involucrados en la diferenciación y proliferación de varios tipos celulares. A diferencia de otras terapias térmicas, CRET no induce efectos secundarios como edemas, ni quemaduras dérmicas o epidérmicas.
Los estudios clínicos han demostrado que la aceleración de la recuperación en lesiones en pacientes con cáncer, provocada por CRET implica una reducción general de la extensión del área dañada, junto con procesos antiinflamatorios, analgesia y recuperación de la función muscular. Estos efectos clínicos de CRET podrían ser consistentes con una potenciación de los fenómenos celulares involucrados en los procesos regenerativos.
También se ha confirmado que la estimulación repetida con pulsos cortos de 448 kHz, corrientes CRET promueve la proliferación de células madre derivadas del tejido adiposo. Del mismo modo, una exposición intermitente de 48 horas a la densidad de corriente subtérmica cambió significativamente la proliferación en queratinocitos o fibroblastos neonatales, acelerando el cierre de las heridas.
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