Imagen de un recién nacido
PSOE y PP piden fomentar la inscripción de niños donde reside su familia en vez de donde nacen
Esta situación genera un efecto colateral: si los nacidos en zonas rurales acaban siendo registrados en áreas urbanas, los municipios de origen pierden visibilidad poblacional en los registros oficiales
La Comisión de Justicia del Congreso abordará este martes el análisis de una posible modificación normativa que permita que los recién nacidos puedan ser registrados en el municipio donde reside su familia, y no necesariamente en el lugar donde tiene lugar el parto. En la sesión se debatirán dos proposiciones no de ley presentadas por el PSOE y el PP, ambas orientadas a instar al Ejecutivo a implementar medidas que faciliten esta opción de inscripción registral.
El Partido Popular recuerda, en el texto recogido por Europa Press, que en la actualidad la mayoría de las inscripciones de nacimientos se realizan a través de los propios centros hospitalarios. Este procedimiento implica que el registro del menor se efectúe en la localidad donde está situado el hospital, sin tener en cuenta si la familia vive en otro término municipal. Esta práctica, advierten los populares, afecta negativamente a los pequeños municipios, que ya sufren las consecuencias del fenómeno de la despoblación.
La Ley del Registro Civil de 2011 supuso la adopción de un modelo único, electrónico y personal para todo el país, reemplazando el tradicional sistema basado en libros físicos. Esta legislación permite, en teoría, registrar a los recién nacidos en cualquier Oficina General del Registro Civil, con independencia del lugar donde se haya producido el nacimiento.
Posteriormente, en 2015, se introdujeron cambios para agilizar los trámites y facilitar el proceso desde los propios hospitales, tanto públicos como privados, que estén habilitados para ello. No obstante, en la práctica, estos centros efectúan la inscripción únicamente en el registro correspondiente a su localidad, sin dar margen para modificar posteriormente la oficina de destino.
En el caso de que los padres deseen que el registro del menor se realice en el municipio donde tienen fijada su residencia, deben asumir personalmente la tramitación del expediente. Según denuncia el PP, esto supone una carga burocrática excesiva, que disuade a muchas familias de optar por esta alternativa.
Como consecuencia, muchas familias optan por permitir que el recién nacido sea inscrito en la localidad del hospital, lo cual –advierten– perjudica a los pequeños municipios en su «lucha contra la despoblación». Aunque el número de habitantes se determina según el padrón municipal, el lugar de nacimiento también tiene un peso significativo en estadísticas y proyecciones demográficas oficiales.
Esta situación genera un efecto colateral: si los nacidos en zonas rurales acaban siendo registrados en áreas urbanas, los municipios de origen pierden visibilidad poblacional en los registros oficiales, lo que repercute negativamente en el reparto de recursos públicos por parte del Estado y las comunidades autónomas, mermando así la inversión en servicios e infraestructuras locales.
Ante esta problemática, el PP propone aprovechar la futura aprobación del Reglamento de desarrollo de la Ley del Registro Civil –que lleva más de una década pendiente– para «dar solución a este problema». Reclaman que se habiliten procedimientos que permitan a los progenitores inscribir a sus hijos en el registro civil correspondiente a su domicilio habitual, aunque el alumbramiento se haya producido en otra localidad. El objetivo es unificar criterios, simplificar los trámites y evitar desplazamientos innecesarios.
Además, solicitan la implantación completa del sistema electrónico e interoperable previsto por la ley, de forma que exista una comunicación fluida y en tiempo real entre los hospitales y las oficinas del Registro Civil. Para ello, exigen apoyo técnico y financiero específico para las zonas rurales o con menor dotación de recursos, así como una adecuada formación del personal registral y la provisión de medios suficientes para el desempeño de sus funciones.
Por su parte, el PSOE, en su iniciativa, pone en valor los avances introducidos por la Ley de 2011. Sin embargo, reconocen que la aplicación escalonada de sus disposiciones, cuyo periodo transitorio se prolongó hasta octubre de 2021, ha generado «ciertas disfunciones». «Esta implantación progresiva ha obligado a inscribir a los nacidos en el registro civil del lugar donde se ha producido ese nacimiento, normalmente en el lugar del centro médico hospitalario, sin que sea posible la inscripción en el domicilio de sus progenitores», admiten los socialistas.
Conscientes de la «demanda social» en favor de que los recién nacidos figuren registrados en el municipio de residencia de sus padres, los socialistas proponen que se habiliten los instrumentos legales necesarios para hacerlo posible. También consideran oportuno estudiar si resulta necesaria una modificación de la normativa vigente para «evitar disfuncionalidades o criterios diferentes, según la localidad o territorio».