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Concentración convocada por CSIF frente al ministerio de HaciendaEFE

Malestar entre los médicos por el concierto de Muface: piden más honorarios y denuncian que 17.000 son falsos autónomos

Desde Unipromel indican que las mutualidades les pagan 8 euros por consulta en medicina general y unos 17 en el caso de especialistas

El culebrón de Muface parecía haber llegado a su fin tras el acuerdo entre el Ministerio de Función Pública y las dos aseguradoras que finalmente acudieron a la licitación, Adeslas y Asisa. Un nuevo concierto que permitirá que el millón y medio de funcionarios –compuesto por policías, profesores y empleados de la Administración central– y sus beneficiarios puedan seguir disfrutando de los servicios sanitarios.

Sin embargo, los problemas no han terminado. Los médicos autónomos llevan meses reclamando que las aseguradoras, tras el notable incremento de primas del 41 % en tres años por parte del Gobierno, incrementen también el dinero que pagan a los profesionales por cada consulta, ya que aunque son quienes prestan la atención directa al paciente, no se ven beneficiados por los incrementos presupuestarios.

El sistema Muface funciona junto a otras dos mutualidades: Isfas (para militares) y Mugeju (para jueces y fiscales), y todas dependen del apoyo económico de sus respectivos ministerios. Aunque los fondos se destinan a aseguradoras, estas no siempre disponen de infraestructura propia, por lo que dependen de acuerdos con hospitales y médicos privados.

Los grandes grupos hospitalarios, como Quirón o HM, ya están negociando mejores tarifas por sus servicios. Pero los médicos individuales, que a menudo trabajan como autónomos sin una clínica propia, enfrentan una situación precaria.

«8 euros por consulta»

La Asociación Unión Médica Profesional (Unipromel) lleva la voz cantante en estas reclamaciones y su presidente, el sevillano Ignacio Guerrero, ha reunido a la prensa este lunes en Madrid para explicar el conflicto. Según la plataforma, que reúne a más de 2.000 socios, las mutualidades tienen olvidadas a los médicos autónomos.

Guerrero aporta cifras para mostrar los precios que las aseguradoras les pagan, que califica de «muy reducidos». «Hablamos de menos de 8 euros por consulta en medicina general y 16 o 17 en el caso de especialistas», unas cantidades que corresponden más «con lo que cobra un peluquero» y que están muy por debajo de los precios de mercado, ya que una consulta con un médico especialista ronda los 80 euros de media.

La propuesta de Unipromel es que, si no se revisan al alza los honorarios, los médicos podrían dejar de aceptar los baremos y exigir el pago directo a los pacientes, quienes después reclamarían el reembolso a sus compañías. Además, han interpuesto demandas legales para impugnar los conciertos firmados con Muface, Isfas y Mugeju, alegando que excluyen injustamente a profesionales sanitarios como médicos y clínicas pequeñas.

Otro frente abierto es el de los falsos autónomos. Desde Unipromel denuncian que unos 17.000 sanitarios ejercen bajo una relación laboral encubierta con aseguradoras, sin los derechos correspondientes. Ya han impulsado la creación de un sindicato médico, Seplamed, y una mesa de trabajo en el Colegio de Médicos de Madrid para defender a este colectivo. El conflicto revela las tensiones estructurales de un modelo que, tras 50 años, enfrenta presiones por una reforma más equitativa para todos los actores implicados.

Contratos «acordados entre las dos partes»

Desde Asisa recalcan que los profesionales que forman parte de su cuadro médico mantienen una relación mercantil con la aseguradora a través de contratos individuales y «acordados a partir de la libre voluntad de las dos partes, médico y compañía». Estos contratos establecen los principios que rigen la relación y las condiciones para la prestación del servicio que aceptan tanto los médicos como la compañía. Además, en el caso concreto de Asisa, una parte importante de sus médicos tienen otro vínculo societario con la compañía: son miembros de la cooperativa Lavinia, que es la propietaria al 100 % de la aseguradora.

Por lo tanto, desde la aseguradora matizan que la relación entre compañías y profesionales se basa en la libre elección, ya que ningún médico está obligado a trabajar con ninguna compañía, y en el cumplimiento de las condiciones acordadas libremente en el ámbito de las relaciones mercantiles, en el que no existe la negociación colectiva. A estos efectos, el médico es un empresario autónomo con plena autonomía.

Asimismo, Asisa recalca que ha subido hasta un 12 % la retribución de los médicos por la asistencia a los mutualistas de Muface, Isfas y Mugeju, que se aplica a las primeras consultas de todas las especialidades. En el caso del resto de consultas y actos médicos y quirúrgicos, tendrán una subida del 6,5 %. «Como se ha informado a los profesionales, estas subidas se aplicarán con carácter retroactivo desde el 1 de enero de este año y afectarán a las tres mutualidades, a pesar de que el incremento en las primas de los conciertos de Isfas y Mugeju ha sido notablemente más bajo que en el caso de Muface», subrayan.