Aunque a los ciudadanos les sorprendió la implosión, los tripulantes tenían claro que podía pasar
«El diseño funcionó. Llegaron al Titanic»: un ex trabajador de OceanGante defiende la seguridad de Titan
El sumergible, que bajaba a los restos del Titanic, implosionó en 2023 con cinco personas dentro que murieron en el acto
A principios de este mes, la Guardia Costera de EE.UU. publicaba un informe final sobre la catástrofe del submarino Titan donde murieron cinco personas cuando bajaban a ver los restos del Titanic en junio de 2023. En él, se señala a Stockton Rush, CEO de la empresa OceanGate que se encargaba de realizar las expediciones y uno de los cinco fallecidos, como culpable de lo sucedido. A la hora y media de que el Titan iniciase la inmersión, cuando el sumergible se encontraba a unos 3.000 metros de profundidad (el Titanic yace a unos 3.700), el aparato implosionó con sus ocupantes dentro.
Sin embargo, un ex especialista de la misión de OceanGate –del que no se revela su identidad– asegura en de New York Post que no está de acuerdo con las conclusiones de la Guardia Costera.
Stockton Rush, CEO de OceanGate
En el informe de 335 páginas de la Guardia Costera de EE.UU. Rush se muestra como una figura controladora que no siguió los protocolos de ingeniería establecidos. También se acusa a OceanGate de «incumplir los protocolos de ingeniería establecidos para la seguridad, las pruebas y el mantenimiento».
«Fueron muchas personas las que pudieron evitar la tragedia, no solo Rush y OceanGate», dice el experto de OceanGate que añade que los ocupantes del submarino conocían los riesgos. «A todos se les ofreció mucha información y firmaron una exención de responsabilidad. Sabían que se trataba de una empresa muy arriesgada. Hubo presentaciones a bordo», declara a The Post.
Imágenes del Titanic tomadas en 8K por la empresa OceanGate
«Si alguien tomó la decisión de subir al submarino, lo hizo bajo su propio riesgo. No sentí que nadie [en OceanGate] mintiera. No sentí que no estuvieran tratando de proteger su seguridad ni que su intención fuera engañar a la gente», agrega.
Tanto el informe como en el documental Titán: La tragedia del sumergible de OceanGate (Netflix) se apunta a que Stockton Rush recibió repetidas advertencias sobre los problemas de seguridad del submarino, pero que las ignoró. No solo eso: quienes expresaron su preocupación fueron presuntamente amenazados por él.
Unas afirmaciones que el especialista de la misión también desmiente, asegurando que el diseño y los procedimientos de prueba del casco del Titan fueron más que adecuados. «OceanGate realizó 10 años de pruebas. El casco se hundió al menos 15 veces hasta el Titanic. El diseño funcionó. Llegaron al Titanic. Así que no creo que se debiera al diseño en sí, porque el diseño sí cumplió su misión», explica.
La negligencia de Rush, en palabras de los investigadores de EE.UU., contribuyó a cinco muertes, incluida la suya, y podría haber enfrentado una investigación criminal si estuviera vivo.