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La consejería de Salud del País Vasco reconoce que solo el 16 % de los pacientes habla al médico en vasco

La facilidad de los vascohablantes para expresarse en vasco ha cambiado desde 1991 hasta hoy

La intención del Gobierno por eliminar el español es una realidad. A pesar de su insistencia, como ya se vio en Cataluña, la realidad es que no está funcionando. Según el Servicio Vasco de Salud-Osakidetza, en la comunidad autónoma vasca solo el 16,3 % de los pacientes han expresado su preferencia por ser atendidos en vasco por los profesionales sanitarios, frente al 72,4 % que se decanta por el castellano.

El 11,2 % restante de los pacientes aún no han sido consultados al respecto, según una respuesta parlamentaria del consejero de Salud, Alberto Martínez, a una pregunta planteada por el representante de Sumar, Jon Hernández, que recogió Efe el pasado mes de mayo.

Estos datos se conocieron después de que Alberto Martínez, consejero de salud del País Vasco, enviase una carta a la Ministra de Sanidad, Mónica García, para pedirle implementar el euskera en los exámenes de Formación Sanitaria Especializada y hacer que puntúe en el MIR. Algo que no ha sentado bien a algunos médicos.

Ignoran el castellano

A pesar de la preferencia de los ciudadanos, el pasado 26 de febrero, un hombre contactó con Hablamos Español por un mensaje que podría ser el principio del fin del español en las comunicaciones oficiales sanitarias en País Vasco. En él se puede ver como el Osakidetza-Servicio Vasco de Salud, le pregunta mediante un cuestionario sobre su satisfacción «con el uso que se hace del euskera durante las consultas con el/la médico/a especialista».

«Es el colmo», comenta a este medio Gloria Lago, presidenta de la Asociación Hablamos Español. Esto, asegura, es algo nuevo, puesto que al ser un «idioma tan complicado», la administración no lo usaba tanto. Hace unos años, se empleaba en un formato bilingüe, lo que beneficiaba a los ciudadanos. Sin embargo, últimamente empieza a predominar la cartelería monolingüe. «Hasta ahora no sucedía, pero ya está ocurriendo», denuncia Lago, quien asegura que antes se utilizaba sin ningún problema el uso del español para anunciar fiestas en localidades pequeñas o en el ámbito sanitario.

Según la última encuesta sociolingüística que data del año 2021, en el País Vasco el 55,1 % de la población tiene algún nivel de conocimiento de vasco, lo que confirma una tendencia ascendente en las últimas décadas. Del total, tres de cada cuatro jóvenes entre 16 y 24 años (el 74,5 %) sabe la lengua.

La facilidad de los vascohablantes para expresarse en vasco ha cambiado desde 1991 hasta hoy. Hace 30 años, los porcentajes entre los ciudadanos que hablaban español, vasco y francés eran similares. Hoy, en cambio, el porcentaje de vascohablantes supera con creces al resto. De hecho, al contrario que en los años 90, donde el nivel de euskera bajaba con la edad, en la actualidad los más jóvenes son los que más saben y hablan.

«Las cifras que presentan no son reales», asegura la presidenta de Hablamos Español, quien asevera que le gustaría ver las encuestas porque «los números no cuadran». Además, garantiza que las encuestas se hacen con «preguntas trampa como: ¿Habló usted en algún momento del día en gallego? Claro, si estás en Vigo y dices una palabra en gallego, ya cuenta», asegura. Pero eso no significa que la gente realmente lo use de forma habitual. «Los resultados no coinciden con la realidad», recuerda.

Al hilo, Lago explica que la estrategia que siguen es convertir «el idioma en imprescindible en cualquier espacio público y ámbito oficial». Luego, explica, irán poco a poco sustituyendo el español y cuando consideren que hay una masa suficiente de hablantes, darán «el paso definitivo». Si esto ocurre, el español quedará reducido a «un residuo» y quien no hable la otra lengua tendrá que hacer «cursos y pagarlos. Así es como funciona», zanja.