La ministra de Sanidad, Mónica García, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros
Sanidad envía un requerimiento formal a las comunidades del PP para que remitan los datos de cáncer
En caso de no recibir en el plazo marcado por Sanidad los datos, García ha aseverado que la siguiente acción legal será «un contencioso-administrativo»
Mónica García no parará hasta conseguir que las comunidades gobernadas por el PP acaten sus órdenes. Tras varias semanas advirtiendo a los consejeros de estas comunidades, la titular de la cartera de Sanidad informó este martes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que ha enviado un requerimiento formal para que le remitan «de forma inmediata» los datos de los cribados de cáncer de mama, colon y cérvix de los últimos cinco años.
Así, la anestesista ha advertido que «la ley se cumple» y ha dejado claro que su deber es «remitir la información». De manera más específica, García ha pedido al Gobierno de Andalucía que abandone «su actitud de soberbia». En cuanto al resto de comunidades, la anestesista ha señalado que ya les han entregado los documentos o se los remitirán en los «próximos días», mostrando así «transparencia» y «lealtad con la ciudadanía».
En su requerimiento, la ministra les aclara que, de no disponer todos los indicadores solicitados de los últimos cinco años, envíen al menos los que tengan disponibles hasta la fecha o bien aquellos que se emplean actualmente en la evaluación de los programas autonómicos de cribados.
En caso de no recibir en el plazo marcado por Sanidad los datos –que es de un mes– , García ha aseverado que la siguiente acción legal será «un contencioso-administrativo».
El pasado 24 de octubre, cansados de los constantes señalamientos, los consejeros de Sanidad de las comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular abandonaron la reunión del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) para denunciar lo que califican de «uso partidista y sectario» por parte del Ministerio de Sanidad.
Según revelaron en un comunicado ofrecido a los medios, la ministra Mónica García ha «roto el espíritu de consenso, lealtad y cooperación» que históricamente ha caracterizado este órgano de coordinación.
Así, los consejeros populares acusaron a la anestesista de haber convertido el Consejo en «un instrumento de imposición y confrontación», donde las decisiones se adoptan de forma unilateral, ignorando las aportaciones de las comunidades y «vulnerando el reglamento que regula su funcionamiento».