La ministra de Igualdad, Ana Redondo (c), durante la marcha de celebración del Día del Orgullo LGTBI+
El sumidero de Igualdad: dedica un millón de euros al año en sueldos de su cúpula directiva
En el año 2024, la titular de Igualdad, Ana Redondo, percibió 89.275,52 €, mientras que los sueldos de la mayoría de las personas que ostentan altos cargos en este Departamento superan los 100.000 euros
El Ministerio de Igualdad, liderado por la socialista Ana Redondo, posee uno de los presupuestos más altos de todas las carteras del Ejecutivo central, contando con casi 500 millones al año emanados de las arcas públicas. Según ha podido comprobar El Debate en el Portal de Transparencia, casi un millón de euros al año –en concreto, 934.698,8 euros– van destinados a los sueldos de la cúpula del Ministerio, constituida por tan solo 12 personas.
En el año 2024, la titular de Igualdad, Ana Redondo, percibió un total de 89.275,52 €, mientras que los sueldos de la mayoría de las personas que ostentan altos cargos en este Departamento superan los 100.000 euros. Estas son: la secretaria de Estado de Igualdad, con un sueldo de 130.473,83 €, la Directora General Igualdad de trato y Diversidad étnico, quien cobra 105063,04 €, el Director General Igualdad real y efectiva de personas LGTBI+, quien percibe 105.063,04 € o el secretario general técnico de Igualdad, que cobra 104.188,89 €.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, y la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Carmen Martínez Perza
Asimismo, la Directora General Delegación del gobierno de Igualdad cobra un total de 108.688,53 € y el subsecretario de la cartera que rige Redondo percibe al año otros 124.493,73 € del erario público. Por debajo de estas cifras, se encuentra el sueldo anual de la directora de gabinete de la ministra, quien cobra 80.423,72 € y la directora del Instituto de las Mujeres, que posee un sueldo de 65.036,83 € anuales, el más bajo de la cúpula de Igualdad.
El último informe de Igualdad
A pesar del grueso presupuesto que se destina a los altos cargos del Ministerio de Igualdad, la efectividad de éstos se encuentra actualmente más en entredicho que nunca. En medio de los escándalos por los fallos en las pulseras antimaltrato y las acusaciones de las comunidades de errores en el sistema VioGén, el Instituto de las Mujeres, dependiente de esta cartera, ha utilizado dinero público para elaborar un informe sobre la utilización del término 'Charo'.
Este documento se enmarca en un nuevo proyecto para «monitorizar y analizar la violencia, el machismo y la discriminación presentes en la manosfera (sic), con el objetivo de comprender y visibilizar las nuevas formas de misoginia que emergen en los entornos digitales».
Para esta entidad, el uso del término 'Charo', palabra que se utiliza generalmente en redes para denominar a las mujeres de izquierdas, se dirige principalmente a mujeres vinculadas a la política y al feminismo, «convirtiéndolas en objeto de burla y ataque como respuesta a sus propuestas de cambio social o a su defensa pública de los avances feministas», defienden desde el Ministerio de Igualdad.
Asimismo, concretan el perfil de las mujeres que pueden ser designadas como 'Charos': «Se agrupan mujeres diversas que comparten un rasgo común: alejarse de las expectativas y roles de género asignados y ocupar un espacio público desde posiciones feministas. El término 'Charo' cuestiona su competencia, intenta deslegitimar su profesionalidad y opera como un mecanismo de castigo simbólico frente a su autoridad y autonomía», sostienen.