Imagen de un colchón destrozado en el Hospital Universitario de Ceuta
Las imágenes del mal estado de los hospitales que gestiona Mónica García
Según han denunciado fuentes del hospital a este periódico, en la planta de ginecología del centro «hay destrozos año tras año y nadie hace nada»
En plena cruzada de Mónica García, ministra de Sanidad, contra los modelos hospitalarios público-privados, El Debate ha accedido a una serie de imágenes que muestran el mal estado en el que se encuentran los hospitales que gestiona el departamento de García, es decir, aquellos cuyas competencias no están transferidas a las comunidades autónomas.
Es el caso del Hospital Universitario de Ceuta, en cuyas imágenes se pueden ver numerosas goteras en algunos servicios, boquetes en el techo en otros, colchones con telas completamente resquebrajadas, empapadores paliando las goteras y, en general, infraestructura en mal estado.
Goteras en baños del Hospital Universitario de Ceuta
Techo roto en uno de los baños del hospital
Según han denunciado fuentes del hospital a este periódico, en la planta de ginecología del centro «hay destrozos año tras año y nadie hace nada». En ella hay enfermos terminales, con cáncer, de medicina interna o de traumatología conviviendo con madres que están esperando a dar a luz a sus hijos.
Según han aclarado fuentes del Ayuntamiento de Ceuta a El Debate, el hospital público de la ciudad es competencia directa del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), entidad enteramente dependiente del Ministerio de Sanidad, y, en concreto, de la Secretaría de Estado del citado departamento. Este medio también se ha puesto en contacto con la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, pero, por el momento, no ha recibido respuesta.
Empapadores en los pasillos del hospital para paliar las goteras
Acusaciones de privatización
Mientras Mónica García declara la guerra a los hospitales concertados, el INGESA, organismo del que depende el Hospital Universitario de Ceuta, ha sido acusado, asimismo, de privatizar el servicio de psiquiatría del hospital.
Desde INGESA, han detallado que, el pasado mes de julio, su servicio de psiquiatría se vio afectado por las bajas coincidentes de los cuatros psiquiatras que conformaban su plantilla estructural. Ante esta situación «inédita», el instituto realizó una «contratación de urgencia» de la Clínica Hospiten de Estepona y se coordinó con el Servicio Andaluz de Salud (SAS) para asegurar la atención de los pacientes.
De manera paralela a estas medidas de urgencia, el INGESA ha apuntado a los trabajos continuados que ha realizado para incorporar nuevos profesionales, con el objetivo de recuperar la actividad asistencial con medios propios y normalizar el servicio. De este modo, la Unidad de Salud Mental del Hospital Universitario de Ceuta ha pasado de dos a cuatro psicólogos y de cuatro a cinco plazas de psiquiatría.
En la actualidad, la unidad cuenta con cuatro psiquiatras en activo, un profesional de enfermería y cuatro profesionales de psicología, lo que ha permitido restablecer la actividad asistencial. «A partir del 2 de febrero, el Servicio de Psiquiatría funciona a pleno rendimiento, tanto en consultas externas como en hospitalización», ha destacado