Fundado en 1910

Vacuna a un recién nacidoiStock

País Vasco detecta 19 casos confirmados y 136 potenciales de vacunas caducadas administradas en 2025

La única parlamentaria de Vox, Amaia Martínez, ha pedido «dimisiones» por el «despropósito» que se ha producido en relación a este asunto

El Departamento de Salud ha detectado 19 casos confirmados y 136 potenciales de vacunas caducadas administradas por Osakidetza en 2025, una cifra que se añade a los casos producidos este año, por los que ya han tenido que ser revacunadas 84 personas. El consejero de Salud, Alberto Martínez, ha anunciado que aunque estas cifras son mejores que las de otros sistemas sanitarios, se va a implementar una veintena de medidas y una inversión de un millón y medio de euros para reforzar la seguridad en la vacunación.

Martínez ha comparecido este lunes ante la Comisión de Salud del Parlamento Vasco para explicar la incidencia de la administración de vacunas caducadas por parte de Osakidetza, una crisis por la que la oposición ha reclamado que se diriman «responsabilidades» por la «caótica» gestión de este asunto.

El consejero, en referencia al día en el que EH Bildu dio a conocer este caso, ha afirmado que «hasta las el 27 de enero pudimos ejercer una gestión medida y cuidada de la situación», pero que a partir de ese día, «la gestión, incluida la de los profesionales sanitarios, ha resultado más compleja».

«No ha existido la opción de llevar el rigor de la gestión hasta su extremo, tal y como exigía este caso», se ha lamentado, tras lo que ha insistido en que la administración de vacunas caducadas no ha tenido «ninguna consecuencia en la salud de las personas» afectadas.

En todo caso, ha vuelto a reconocer que lo ocurrido es un error «que no tenía que haber sucedido», y ha subrayado que el Departamento de Salud y Osakidetza han actuado con «transparencia y proactividad». En este sentido, ha recordado que se ha creado un comité de investigación y trazabilidad para elaborar un informe de diagnóstico, con causas y medidas correctoras. «Actuamos de forma inmediata, comprobando, garantizando que no había daño, ni en lo inmediato, a corto ni a medio plazo», ha asegurado.

Martínez ha añadido que el análisis realizado sobre 168.841 vacunas administradas este año –todas, salvo las de gripe y covid– constata que el sistema «no es perfecto», dado que está gestionado por «humanos».

En este sentido, el viceconsejero de Salud y de Gobernanza y Sostenibilidad Sanitarias, Gontzal Tamayo, que ha acompañado al consejero en la comparecencia, ha informado de que entre esas 168.841 dosis administradas, «se han identificado 19 casos confirmados con cartilla vacunal de administración de vacunas caducadas y hasta 137 casos potenciales en los que todavía no ha dado tiempo a hacer una comprobación con la cartilla vacunal y que, por lo tanto, incluyen errores de registro».

En lo que se refiere a las vacunas administradas en 2026, en la vacuna hexavalente, de los 253 casos potenciales inicialmente detectados, se han confirmado 40 errores de registro, se ha revacunado a 40 personas y el resto de los afectados ha decidido no revacunarse o posponer la decisión. En las vacunas tetravalente y triple vírica, de los 78 casos potenciales, finalmente han sido revacunadas 44 personas, ha habido 9 errores de registro y el resto ha decidido no revacunación.

Según ha indicado Tamayo, con la información disponible y ya contrastada, la incidencia en País Vasco en 2025 de administración de dosis de vacunas caducadas «sería de 79 dosis caducadas por cada 100.000 dosis administradas». En todo caso, ha precisado que todavía hay 137 casos potenciales en los que hay que verificar «cuáles se corresponden a errores de vacunación y cuáles a errores de registro».

Por lo tanto, según ha indicado, la tasa de incidencia de administración de dosis caducadas en 2025 «oscilará entre 119 y 160 dosis caducadas por cada 100.000 administradas». La cifra de 119 correspondería a un escenario en el que el 50 % de los casos identificados serían por errores de registro, mientras que el peor escenario posible, el de 160 dosis caducadas por cada 100.000, correspondería a una situación en la que «no se confirma ningún error de registro y todas las dosis potencialmente se confirma que lo son».

En este sentido, ha subrayado que si se comparan los datos de País Vasco con los de Reino Unido, «nos encontramos por debajo de la horquilla inferior, cercano en el peor de los escenarios a la horquilla inferior».

De todas formas, ha reconocido que sea cual sea la cifra, se trata de «errores que no se deberían haber cometido y que no se deberán cometer en el futuro», si bien «los errores ocurren y por mucho que nuestros sistemas mejoren, es muy difícil alcanzar un sistema perfecto, con cero errores».

En su comparecencia, el consejero también ha informado de que se van a aplicar 21 medidas para reforzar la seguridad del sistema de vacunación en el País Vasco. De esa forma, ha explicado que se creará una cartilla digital para toda la población y que se invertirán 1,5 millones de euros este año para implementar dichas medidas.

Al margen de las medidas ya contempladas con anterioridad a lo ocurrido con las vacunas caducadas, ha indicado que se van a adoptar decisiones con efectos «inmediatos». De esa forma, se establecerá un protocolo común de revisión de stocks de vacunas hasta disponer de un sistema de control con total trazabilidad.

A su vez, se revisará y emitirá una nueva instrucción incluyendo la notificación obligatoria de incidentes sin daño, «como herramienta clave de aprendizaje y mejora del sistema». Por otra parte, para finales de año se prevé tener activada una plataforma integral de trazabilidad y gestión inteligente.

En colaboración con el Clúster de Salud Basque Health Cluster BHC, el Departamento de Salud analiza la implantación de una infraestructura digital estratégica que proporcione visibilidad completa del stock en tiempo real. Asimismo, se creará un sistema automatizado que permitiría ejecutar un procedimiento de retirada de lotes de forma inmediata.

También se prevé conectar el registro de sistema vacunal con un módulo automático de control de caducidades; establecer alarmas automáticas para lotes próximos a caducar; y una cartilla digital de vacunación para toda la población. En este sentido, se creará una cartilla digital de vacunación integrada en la Historia Clínica Electrónica, accesible desde la carpeta electrónica de cada persona.

Por otra parte, se impulsarán controles de gestión aleatorios en centros vacunadores y se protocolizará la doble verificación por personal diferente. También se llevarán simulacros periódicos de incidentes logísticos.

La parlamentaria de EH Bildu Rebeka Ubera ha respondido a las críticas del consejero a su decisión de dar a conocer lo sucedido subrayando que quien tenía que haber informado de este asunto a la sociedad era él, por lo que le ha reprochado su falta de «responsabilidad» y de «transparencia». «La gestión está siendo caótica y todavía no sabemos hasta dónde llega la magnitud de las vacunas caducadas que se han administrado», ha añadido.

Por parte del PP, Laura Garrido ha reclamado «responsabilidades» por una crisis en la que, según ha destacado, se han producido «fallos estructurales sin precedentes». Además, ha denunciado que el consejero o ha «mentido» en torno a lo sucedido o es un «incompetente»; y, en referencia a la investigación abierta sobre este caso, le ha preguntado si será capaz de «mantener en sede judicial» la versión que ha aportado hasta ahora.

La única parlamentaria de Vox, Amaia Martínez, ha pedido «dimisiones» por el «despropósito» que se ha producido en relación a este asunto.

Por parte de los grupos que apoyan al Gobierno Vasco Jon Aiartza (PNV) ha destacado la «inmediatez» y el alcance de las medidas adoptadas por el Departamento de Salud ante el problema detectado. Desde el PSE-EE, Aroa Jilete, ha subrayado la «transparencia» con la que el consejero ha gestionado este asunto.