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Los farmacéuticos alertan del incremento de casos de sumisión química

Los farmacéuticos alertan del incremento de casos de sumisión químicaCreative Commons

Cómo funcionan los kitis que reparten a las mujeres en Roma para detectar drogas en la bebida

Estos dispositivos permitirán a las italianas detectar en sus cócteles o copas la presencia de sustancias sedantes como la ketamina o el ácido oxibico

La seguridad en las fiestas es primordial. Poe ello, algunas farmacias de Italia han empezado a repartir gratis a las mujeres kits de detección de drogas en las bebidas, una iniciativa que pretende prevenir abusos y concienciar sobre los casos de sumisión química. En Roma se distribuirán un total de 1.500 kits totalmente gratis y otros 2.500 se repartirán la ciudad de Venecia, según informa la asociación Federfarma, impulsora de la iniciativa.

La idea es advertir de los riesgos en bares o zonas de fiesta de la denominada «sumisión química», es decir, la administración de drogas a una persona sin su consentimiento para anular o disminuir su voluntad y poder robarla o agredirla, también sexualmente.

Estos dispositivos permitirán a las italianas detectar en sus cócteles o copas la presencia de drogas o sustancias sedantes como la ketamina o el ácido oxibico (GHB).

El kit consiste en una tira de papel que reacciona en caso de positividad. Es decir, si al contacto con la bebida cambia de color, será mejor tirar el cóctel a la basura.

La iniciativa, bautizada como Il consenso non si sciogle in un drink (El consentimiento no se deshace en una bebida), ha sido pensada por el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer.

El presidente de Federfarma Roma, Andrea Cicconetti, ha explicado a Efe que la acción ha sido posible gracias también al compromiso de las mujeres farmacéuticas, que representan el 70 % en la capital.

Asimismo, ha defendido que el consentimiento es «un principio imprescindible en cada relación» y no puede ser cuestionado. Por ello, ha considerado que ejercer la prevención significa también «difundir conciencia, escuchar a otras personas» y poner a disposición instrumentos útiles y accesibles a todos.

Las farmacias, a su parecer, no solo son un punto sanitario sino también una referencia en la vida cotidiana de las personas, puntos capaces de «interceptar problemas, orientar a los ciudadanos y contribuir a la prevención» tanto sanitaria como social.

Por eso, se ha formado a los farmacéuticos italianos también para captar eventuales denuncias de violencia por parte de sus clientes, que se activan desde la pandemia cuando alguien utiliza un mensaje en clave al otro lado del mostrador: «Quiero una mascarilla 1522».

Este 8M en Italia volverá a transcurrir con manifestaciones feministas en muchas de sus ciudades para exigir igualdad y un cuadro normativo más seguro para las mujeres (2025 terminó con 84 feminicidios, según el Observatorio 'Non Una Di Meno').

Pero las reivindicaciones también coincidirán con la tramitación de un proyecto de ley sobre la violencia sexual en principio pactado por todos los partidos pero en el que, al final, la derecha en el Gobierno ha retirado el principio de «consentimiento» de la víctima.

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