El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Sanidad, Mónica García
Sánchez quiere agilizar el proceso de eutanasia en casos urgentes
El Consejo Interterritorial de Sanidad no pudo abordar este punto debido a que la reunión se encalló en intentar evitar la próxima huelga de médicos. Está previsto que se trate el próximo 9 de abril
El Gobierno de Sánchez quiere actualizar el manual de buenas prácticas en eutanasia con el que se pretende, entre otras cuestiones, agilizar el proceso en casos urgentes. La ministra de Sanidad, Mónica García, lamentó el viernes en el Consejo Interterritorial que no se pudiera abordar este punto.
No solo esta cuestión quedó en el tintero sino también la estrategia y el mapa de recursos de cuidados paliativos, informa Efe. Todo ello se produce en el marco de la muerte de Noelia, la joven de 25 años que puso fin a su vida a través de la eutanasia. El abogado del padre de la joven explicó a las puertas del hospital donde le practicaron la eutanasia que tenían la esperanza «de que ella pudiese reconsiderar su idea».
Según informa El País, el nuevo manual de Sanidad incluye la recomendación de tramitar de forma más ágil los casos más urgentes y también le da más protagonismo a las enfermeras. También busca que el acceso sea homogéneo en en todo el país. Este texto se debatirá en el próximo Consejo, o sea el 9 de abril.
El manual se ha elaborado por expreso mandato legal previsto en la Ley Orgánica 3/2021, 24 de marzo, de regulación de la eutanasia. En la disposición adicional sexta, sobre medidas para garantizar la prestación de ayuda para morir por los servicios de salud, se señala que «con el fin de asegurar la igualdad y calidad asistencial de la prestación de ayuda para morir, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud deberá elaborar en el plazo de tres meses a contar desde la entrada en vigor de la ley un manual de buenas prácticas que sirva para orientar la correcta puesta en práctica de esta ley».
Organización de pacientes
La razón por la que no se votó el manual fue la huelga de médicos. El resultado de la reunión fue la posición abierta de Sanidad a contemplar la propuesta de varias comunidades autónomas para que una organización de pacientes medie con el comité de huelga de los médicos para solucionar el conflicto.
Tras cuatro horas de reunión, en la que solo se ha debatido sobre la huelga por la preocupación de las comunidades ante la repercusión en los pacientes -sentir compartido por Sanidad-, García compareció en rueda de prensa, en la que mostró su confianza en que después de Semana Santa se desescale el conflicto.
En su comparecencia explicó que se ha llegado a un acuerdo entre las comunidades y el Ministerio para proponer una mediación en las negociaciones, que se propondrá al comité de huelga, ya que debe ser una «mediación reconocida por todas las partes».
Admitió que en la reunión varias comunidades plantearon que sea «una organización de pacientes la que medie, la que arbitre», ya que son ellos los que sufren la huelga, y así se planteará al comité de huelga.
La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), que agrupa a 47 federaciones y asociaciones de pacientes crónicos de ámbito estatal, no tiene constancia oficial de que vaya a ser propuesta como mediadora, pero afirma su disposición: «En lo que podamos ayudar, vamos a ayudar».
No obstante, la presidenta de la POP, Carina Escobar, advirtió a Efe de la «complejidad del conflicto» que lleva meses encallado, y en el que hay que trabajar con todas las partes para evitar llegar a la tercera y próxima semana de huelga, convocada para el 27 de abril.
También deberá manifestarse el comité de huelga de los seis sindicatos médicos convocantes. Esta misma mañana, aseguraba en un comunicado que el calendario de movilizaciones seguía «intacto» mientras siga adelante la tramitación del anteproyecto de Ley de Estatuto Marco.
«Fracaso en la capacidad negociadora del Ministerio»
Al término de la reunión, el consejero de Castilla y León, Alejandro Vázquez, en representación de los gobiernos regionales del PP, fue quien avanzó la propuesta de mediación para desconvocar los paros, que consideró «un fracaso en la capacidad negociadora del ministerio» a estas alturas del conflicto.
Por su parte, la consejera madrileña, Fátima Matute, destacó que los titulares de Sanidad de todos los territorios han exigido a la ministra que asuma su responsabilidad y no la desvíe ni a las comunidades ni a los médicos, así como una financiación finalista para todas las medidas que se vayan a tomar.
Asimismo, el consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, confió en que la figura de un «mediador independiente» ayude a resolver la huelga del colectivo médico.