Enfermeras con una doctora en el hospital
El desajuste del Gobierno en sanidad: 429 millones en enfermeras especialistas que no pueden trabajar
La federación advierte que se tardará de 22 a 29 años en alcanzar la media europea de 100.000 profesionales de esta índole
La falta de enfermeras es preocupante en nuestro país, y con un sistema sanitario que se descabraja, la intención del Ministerio por mejorar la situación es nula. En vez de mejorar esta situación, el Gobierno de Sánchez ha decidido gastar 429 millones de euros en formar a casi 8.000 enfermeras especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria que, en su inmensa mayoría, no pueden ejercer sus competencias por falta de plazas estructurales y reconocimiento profesional.
Así lo denuncia el informe La Enfermera Familiar y Comunitaria: pieza clave para la sostenibilidad y liderazgo de la Atención Primaria en España, elaborado por la Federación de Asociaciones de Enfermería Familiar y Comunitaria (FAECAP), que considera que se trata de un desperdicio de «talento y de dinero público» que agrava el colapso de la Atención Primaria.
Esther Nieto, presidenta de la federación, ha asegurado que las enfermeras especialistas «no pueden ejercer», lo que provoca «un desperdicio de talento» y una «ineficiencia estructural» que dificulta la capacidad de transformación de la Atención Primaria. Esto supone un grave problema, ya que estamos en un momento donde la sociedad está muy envejecida y, por lo tanto, necesita una asistencia y atención más individual, cercana y continuada. Sin embargo, ha asegurado la experta, esto podría solucionarse de una manera muy eficiente: desde la enfermería.
La ratio de enfermeras en España es sorprendente. Actualmente, se sitúa en 6,36 sanitarios de este tipo por cada mil habitantes. Aunque en un año ha aumentado seis centésimas, es un crecimiento imperceptible comparado con las cifras que se deberían alcanzar, ya que la media europea se sitúa en 8,19. Se tardarán entre 22 y 29 años en alcanzar la ratio media europea, ya que hacen falta 100.000 enfermeras adicionales, según cifras del Ministerio de Sanidad.
Este dato se percibe notablemente en la tasa actual de enfermeras en Atención Primaria, donde es de 0,7 por 1.000 habitantes. Se trata de un retroceso, ha garantizado informe, puesto que el estándar necesario para garantizar una atención integral continuada y de calidad se sitúa en 1 y 1,2.
Aunque el crecimiento de esta especialidad es complicado, la Federación de Asociaciones de Enfermería Familiar y Comunitaria propone la «actualización del marco normativo estatal, la conversión progresiva de plazas genéricas de Atención Primaria en plazas de especialista, la creación de bolsas y ofertas públicas de empleo específicas, una ley estatal de ratios y el incremento de la oferta formativa hasta alcanzar las 4.000 plazas EIR anuales en 2030».
Une desigualdad entre comunidades
A mayores, el documento presentado alerta de que la implantación de la especialidad sigue siendo «desigual y fragmentada entre comunidades autónomas». Así, indica que, aunque en algunos territorios ya se ha creado formalmente la categoría profesional, no siempre se ha traducido en «puestos estructurales específicos, reconocimiento retributivo, bolsas propias de contratación o procesos selectivos adaptados a la especialidad», ha criticado.
El panorama territorial es muy dispar. Para Nieto esto genera «inequidad y dificulta el aprovechamiento real del potencial de estas profesionales». Y es que, ha subrayado, Resulta «impactante» que, tras el importante esfuerzo realizado para formar y acreditar a casi 18.000 enfermeras especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria, todavía no se hayan desarrollado «las estructuras asistenciales que permitan el ejercicio pleno de sus competencias», ha concluido.
De hecho, solo Aragón, Galicia, Comunidad Valenciana y Comunidad de Madrid han avanzado de forma real en la profesionalización enfermera.