Médicos y facultativos durante una concentración frente a la Consejería de Sanidad, en Madrid
Los médicos responden a Mónica García con más movilizaciones tras aprobar el Estatuto Marco: «Nos ha dado la espalda»
Aseguran que Sanidad está ignorando el descontento de los profesionales y vaticinan que la medida no tendrá ningún recorrido parlamentario
Este martes, el Consejo de Ministros ha aprobado el anteproyecto de ley del Estatuto Marco de los trabajadores del Sistema Nacional de Salud (SNS). Un paso que el ministerio de Mónica García ha dado a pesar del rechazo frontal de los sindicatos médicos, que llevan más de cuatro meses de protestas y paros.
El texto en cuestión se pactó con los sindicatos sectoriales generalistas –CCOO, UGT, CSIF, Satse-FSES y CIG Saúde–, pero no con los médicos. El estatuto introduce mejoras para los facultativos, como la reducción de las guardias de 24 horas a un máximo de 17 o las jornadas semanales de no más de 45, pero las organizaciones sindicales médicas siguen exigiendo un marco de regulación propio, independiente del resto, para negociar sus condiciones laborales.
La aprobación del anteproyecto ha caído en los médicos como un jarro de agua fría y una afrenta personal. La profesión médica, a través de la Organización Médica Colegial (OMC), ha lamentado «profundamente» que la aprobación se haya producido sin contar con el consenso de los médicos, quienes han trasladado «de forma reiterada propuestas dirigidas a mejorar la calidad asistencial a través de unas condiciones de ejercicio adecuadas».
Por su parte, los sindicatos médicos han censurado la decisión de Sanidad de seguir adelante con el Estatuto Marco. Desde Amyts, Ángela Hernández, secretaria general de la organización, ha subrayado que es un día «triste» para el Sistema Nacional de Salud tras haber «dado la espalda» a los médicos. Hernández dice no entender cómo unos sindicatos «han aceptado unas condiciones que siguen siendo discriminatorias solo para médicos y facultativos, con jornadas que pueden seguir alcanzando hasta 45 horas semanales en cómputo de cuatro meses».
No obstante, desde Amyts reconocen que este es solo el primer paso y que «todos saben» que esta medida es «un brindis al sol», ya que no tiene recorrido parlamentario. Acusan al Ejecutivo de ignorar el «mapa del descontento» que les está llegando a través de la suspensión de las llamadas peonadas. Por todo ello, el sindicato mantiene la huelga para el próximo lunes 15 de junio frente al Ministerio de Sanidad.
Desde la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) han calificado la decisión de «auténtica irresponsabilidad» al no introducir en el texto aquellos puntos que el colectivo médico consideraba «básicos y justos». La confederación ha vuelto a advertir de que el Sistema Nacional de Salud (SNS) «se está descapitalizando de médicos» y que la única solución pasa por mejorar las condiciones laborales de los profesionales.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), uno de los sindicatos del ámbito de la negociación que acordó las bases del estatuto con el Ministerio de Sanidad, ha reclamado que se acelere su tramitación con el fin de «dignificar» las condiciones de los profesionales sanitarios y amenaza que no aceptará «recortes sobre lo pactado».
Intensifican las protestas
El secretario general de la CESM, Víctor Pedrera, ha afirmado que el comité de huelga intensificará sus movilizaciones si el Ministerio de Sanidad «no modifica» su actitud, tras la aprobación en Consejo de Ministros del Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco, que «no cuenta con el visto bueno» del colectivo médico. Es, a juicio de Amyts, «un tiro en el pie para el Gobierno actual y para sus socios», e implica que las movilizaciones médicas y facultativas son «más necesarias que nunca».
Desde la Comunidad de Madrid, una de las más críticas contra el texto de Mónica García, ha tildado de «patada hacia delante» el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) extraordinario convocado para el próximo viernes y en el que está previsto abordar el desarrollo legislativo del Estatuto Marco, las negociaciones con el Comité de Huelga estatal y las condiciones laborales de médicos y facultativos.
En declaraciones remitidas a los medios, la consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha indicado que la reunión tiene 12 puntos en el orden del día y que se refieren al Estatuto Marco «lesivo y regresivo que tantos problemas está creando y tanto malestar entre los profesionales sanitarios» está generando.
El PP pide la retirada del anteproyecto
La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, ha asegurado que el Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco aprobado por el Consejo de Ministros «nace muerto» por la falta de acuerdo con los sindicatos médicos. Por ello, ha reclamado su retirada inmediata y la apertura de una negociación con los profesionales sanitarios y las comunidades autónomas. Fúnez calificó el texto de «antiestatuto» al considerar que carece de respaldo jurídico, técnico y económico.
La dirigente popular también criticó a la ministra de Sanidad, Mónica García, por no comparecer tras el Consejo de Ministros y la acusó de imponer la reforma sin diálogo. Según Fúnez, aprobar una norma sanitaria sin consenso con los profesionales dificulta cualquier acuerdo y refleja una forma de actuar basada en la imposición y la falta de responsabilidad.