Una persona sostiene un termómetro en sus manos
Adiós a los termómetros tradicionales: así funciona el sensor que promete cambiar la medición de temperatura
Un grupo de investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts ha desarrollado un nuevo mecanismo que no dejará a nadie indiferente
Todo el mundo ha empleado alguna vez un termómetro para medirse la temperatura, especialmente si se encuentra mal o considera que tiene fiebre. Este es el método más utilizado, pero hay otras opciones que han crecido en los últimos años, como es el medidor electrónico. Sin embargo, puede que todo esté a punto de cambiar para siempre en este aspecto.
Y es que un grupo de investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts ha desarrollado un nuevo mecanismo que no dejará a nadie indiferente. Se trata de un innovador sensor consumible en forma de píldora, el cual es capaz de medir la temperatura corporal desde el interior del organismo.
El funcionamiento y características de esta píldora han sido descritas en la revista Nature Electronics. De este modo, se ha destacado de forma notoria que el novedoso sistema ha abierto la puerta a una monitorización más precisa y continua de la fiebre y otros indicadores clínicos relevantes, especialmente en pacientes vulnerables.
Además, también se ha especificado que el sensor tiene un tamaño similar al de un arándano realmente pequeño, con apenas 6 milímetros de diámetro y 4 milímetros de altura. Por otra parte, en el interior se encuentra un circuito de apenas 1 milímetro cuadrado, diseñado específicamente para medir la temperatura con una precisión de hasta 0,01 °C.
El mecanismo se completa con una antena externa, la cual se debe situar entre 30 y 60 centímetros del paciente. Este aparato es el que se encargará de recoger los datos de temperatura en tiempo real, por lo que el seguimiento se podrá efectuar al instante sin mayores dificultades.
Adaptación y beneficios
Está por ver cómo se adapta este sistema a gran escala y, sobre todo, qué otras aplicaciones y beneficios tiene. Según los investigadores, lo ideal sería que esta píldora ayudase a detectar infecciones de manera temprana y controlar otras afecciones, como la fiebre en los niños. Además, otros objetivos se relacionan directamente con la monitorización de pacientes durante y después de la anestesia, lo que ayudaría de gran manera en estos procesos.
«Creo que nuestro sensor podría sustituir a todos los termómetros, porque es la forma más precisa de tomar la temperatura», ha concluido Giovanni Traverso, investigador del MIT y gastroenterólogo en el Brigham and Women’s Hospital para la revista, destacando el potencial de esta innovadora maniobra de medición.