Valerie Kloosterman
EE.UU. indemniza con 410.000 euros a una sanitaria despedida por rechazar la ideología de género
La mujer, cristiana practicante, decidió negarse a aplicar la política del centro hospitalario, ya que iba en contra de sus convicciones religiosas
La ideología de género ha vuelto a entrometerse en lo laboral. Esta vez ha llegado a un hospital de Michigan (Estados Unidos), el cual despidió a una asistente médica por negarse a utilizar pronombres contrarios al sexo biológico y a realizar procedimientos como los cambios de sexo. Tras lo sucedido, la profesional demandó al centro y, ahora, cinco años más tarde, tendrá que indemnizar a la sanitaria con 410.000 dólares.
Este caso, que abrió en 2021 un gran debate entre la sociedad estadounidense, tuvo como principal protagonista a la sanitaria Valerie Kloosterman. La mujer, cristiana practicante, decidió negarse a emplear la política del centro hospitalario, ya que iba en contra de sus convicciones religiosas. Como consecuencia, perdió su empleo, informa Infocatólica.
Kloosterman no era nueva, llevaba 17 años trabajando en el hospital de Michigan y hasta entonces nunca había tenido ningún problema. Sin embargo, todo se torció cuando, por motivos religiosos, decidió no usar pronombres que no correspondían con la persona y participar en procedimientos contra natura. Según la demanda, a la que hace referencia el medio católico, cuando la sanitaria pidió una exención religiosa, recibió «un trato hostil por parte de responsables del centro antes de ser despedida».
Tras el fallo, además de tener que indemnizarla con 410.000 dólares (355.388 euros), el hospital deberá modificar su política para así proteger las libertades y creencias de cada trabajador. En caso de sentirse presionados, podrán notificarlo. Asimismo, el acuerdo obliga al hospital a implantar una política de objeción para que los médicos, enfermeros y auxiliares puedan abstenerse de realizar actividades –como el cambio de sexo– que van en contra de sus religiones.
Por último, Infocatólica afirma que para los abogados de Kloosterman, este veredicto es «una importante victoria», ya que, además de dar a la libertad religiosa el puesto que se merece, recuerda que la legislación federal estadounidense protege «a los trabajadores frente a la discriminación por motivos de fe».