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La entrada de unos aseos separados por género

La entrada de unos aseos separados por géneroEFE

Reino Unido impone el sexo biológico para usar baños, vestuarios y otros espacios separados por género

La norma afecta a hospitales, gimnasios y edificios públicos y desarrolla la sentencia del Supremo que redefinió el concepto legal de mujer

El Reino Unido comenzará a aplicar este miércoles una nueva directriz que modifica el uso de miles de espacios públicos separados por sexo. A partir de su entrada en vigor, los aseos, vestuarios, salas hospitalarias y otros espacios segregados deberán utilizarse en función del sexo biológico, en aplicación de un código de buenas prácticas elaborado por el regulador británico de igualdad tras la histórica sentencia del Tribunal Supremo dictada en 2025.

La medida supone uno de los cambios más relevantes en la interpretación de la legislación de igualdad desde que el alto tribunal estableciera que el concepto legal de «mujer» hace referencia al sexo biológico. Aquel fallo, impulsado por la organización For Women Scotland, marcó un punto de inflexión en el debate sobre los espacios diferenciados por sexo y sus implicaciones para las personas trans.

El nuevo código establece que los responsables de servicios públicos y privados podrán reservar los espacios de uso exclusivo para hombres o mujeres atendiendo al sexo asignado al nacer. Asimismo, contempla la posibilidad de impedir el acceso de una persona trans a un espacio reservado para un solo sexo cuando se considere necesario para preservar la privacidad, la seguridad o evitar situaciones de incomodidad entre los usuarios.

Al mismo tiempo, la directriz señala que los proveedores de servicios deberán procurar alternativas adecuadas para evitar que una persona trans quede sin acceso a instalaciones esenciales, siempre que resulte proporcionado.

La aplicación de estas normas tendrá un impacto considerable en las infraestructuras existentes. Según las estimaciones oficiales, alrededor de 13.000 aseos y más de 5.000 vestuarios repartidos entre hospitales, gimnasios, centros deportivos y edificios públicos de Inglaterra, Escocia y Gales podrían necesitar modificaciones para ajustarse a los nuevos criterios, con un coste que se calcula en varias decenas de millones de libras.

Aseos separados por género

Aseos separados por géneroPexels

El texto fue presentado en mayo por la secretaria de Estado de Mujer e Igualdad, Bridget Phillipson, y quedó definitivamente aprobado el pasado mes de julio al superar el periodo de tramitación parlamentaria sin que ninguna de las dos cámaras forzara su debate o votación.

La entrada en vigor de la directriz ha reabierto el intenso debate que vive el Reino Unido sobre el equilibrio entre la protección de los espacios diferenciados por sexo y los derechos de las personas trans. Mientras los defensores de la medida sostienen que aporta seguridad jurídica y desarrolla el criterio fijado por el Tribunal Supremo, diversas organizaciones LGTBI+ consideran que limitará el acceso de las personas trans a servicios básicos y aumentará su vulnerabilidad.

Entre ellas, la plataforma Trans+ Solidarity Alliance ha advertido de que la nueva normativa expondrá a las personas trans a mayores dificultades en su vida cotidiana y ha pedido al Gobierno británico que revise un código que, a su juicio, restringe su acceso a espacios públicos en lugar de ofrecer soluciones inclusivas.

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