Cunas de recién nacidos vacías
Inglaterra y Gales registran su menor número de nacimientos en casi 50 años mientras los abortos baten récords
Los números dan miedo. Sobre todo, en una sociedad que, en 2025, excluía de la ley penal a cualquier mujer que interrumpiese su propio embarazo en cualquier etapa de la gestación
La natalidad está en números rojos en Inglaterra y Gales. En solo 14 años, los nacimientos han caído un 20 %. Al igual que en España, no ha pasado lo mismo al contabilizar los abortos, que han crecido de manera vertiginosa, y es que en 2023, último año con registros, se contabilizaron 277.970, la cifra más alta de todos los tiempos.
Desde 1967, la legislación británica permite el aborto hasta las 24 semanas de gestación. Antes, toda mujer que quería matar a su feto debía ir a una consulta médica para ello. Sin embargo, después del coronavirus –cuando se limitaron estas visitas– se permitió que las madres de menos de 10 semanas de embarazo pudiesen acceder a las pastillas abortivas por correo sin visitar antes a un doctor. Ahora, algunos representantes políticos buscan que esta controvertida práctica sea lícita hasta el momento del parto.
Los últimos datos publicados por la Oficina Nacional de Estadística británica (ONS) muestran que durante el primer semestre de 2026 se registraron 287.236 nacimientos. Son 2.406 menos que en el mismo periodo del año anterior, cuando se contabilizaron 289.642. Se trata del registro semestral más bajo desde 1977.
En datos, esta situación se ve aún más grave. En los primeros seis meses de 2012 nacieron 360.256 bebés, frente a los 287.236 de este 2026. Esto supone una caída de 73.020 nacimientos, lo que, según las cifras ofrecidas por LifeNews equivale a un 20,27 %. A nivel anual también se ve el retroceso. En 2025 los dos países registraron 585.396 nacimientos, el dato más bajo desde 1977, según la ONS.
Los abortos ganan posiciones
A esta grave caída de nacimientos se le suma un problema mayor: el acelerado número de abortos que se realizan año a año. Tal y como muestran las estadísticas disponibles del Departamento de Sa, en el año 2023 se contabilizaron 278.740 abortos en Inglaterra y Gales. La cifra más alta desde que hay registros.
Los números dan miedo. Sobre todo, en una sociedad que, en 2025, dio luz verde al proyecto de ley de delincuencia y policía que, según el artículo 241 de la ley, excluía de la ley penal vigente a «cualquier mujer» que interrumpiese su propio embarazo «en cualquier etapa de la gestación, evitando investigaciones, detenciones o penas de prisión», informó en una nota el Parlamento de Reino Unido. Tras esto, la seguridad de los nasciturus, que es uno de los grupos más vulnerables, pasó a un segundo plano.
Lo mismo pasó en 2022, cuando Reino Unido avaló abortar a niños con síndrome de Down hasta el mismo momento del nacimiento. En 2022, el Tribunal Británico de Apelación confirmó la legalidad de la norma al rechazar el recurso presentado por Heidi Crowter, una mujer de 30 años natural de Coventry (Inglaterra) que tiene esta afección genética.