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Ejemplares de buitre negro

Ejemplares de buitre negroENDESA

Así se salvó el buitre negro en España: de la desaparición a un renacimiento esperanzador

En los años 70, apenas quedaban unas 200 parejas en el suroeste del país, una población que en la actualidad se estima entre 2.548 y 3.140 parejas reproductoras

El buitre negro es el ave rapaz más grande de Europa y una de las aves más voluminosas del planeta. Se distribuye, aunque de manera bastante fragmentada, por el sur de Eurasia, desde la Península y Baleares hasta el norte de la India, China, Mongolia y sur de Siberia, pero en invierno las poblaciones orientales migran a Sudán, oriente de Pakistán y noreste de Corea.

Este animal puede llegar a alcanzar los tres metros de envergadura y necesita de hasta dos kilómetros de distancia con otras parejas para nidificar. A finales del siglo XIX estaba bien asentado en todo el centro y sur del Viejo Continente, pero su población fue disminuyendo progresivamente a lo largo del XX hasta apenas quedar unas 200 parejas en suroeste de España en los años 70, lo que dejó a la especie al borde de su extinción en nuestro país.

Para evitar su pérdida, se han llevado a cabo numerosos esfuerzos de recuperación por parte de las administraciones y de organizaciones medioambientalistas. Según SEO BirdLife, en la actualidad el buitre negro se encuentra muy ligado a las grandes extensiones forestales mediterráneas, generalmente situadas en regiones remotas, escasamente accesibles y poco habitadas del cuadrante suroccidental de la Península (Extremadura, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid y Andalucía), así como en Baleares, donde ocupa la isla de Mallorca. En la provincia de Lérida se reproduce desde 2010 y desde 2020 en Burgos, gracias en ambos casos a sendos programas de reintroducción de la especie.

Este tipo de actividades han sido clave para mantener la presencia del ave. Los buitres negros efectúan cada año la puesta de un único huevo, por eso esta recuperación está siendo lenta, pero efectiva. Según los expertos, la creación de una colonia en el Prepirineo leridano que sirviera de puente entre las colonias francesas y la notable población del centro y suroeste ibérico ha sido de gran importancia para esta recuperación.

Desde que comenzaron las sueltas de buitres negros en el Prepirineo, se logró en 2010 un hito histórico: el primer nacimiento en libertad en esta cordillera en más de cien años. Después de ese momento, la colonia establecida en la Reserva Nacional de Caza de Boumort no ha parado de consolidarse. En estos diez primeros años, han nacido un total de 80 pollos, y actualmente la población cuenta con 18 parejas reproductoras.

A partir de 2016, la colonia recibió un impulso adicional gracias a la llegada natural de ejemplares procedentes de otras regiones de la Península Ibérica y también de Francia. Algunos de estos individuos se establecieron en la zona y comenzaron a reproducirse con buitres negros locales, fortaleciendo así los lazos entre las colonias ibéricas y francesas y favoreciendo la conexión genética entre poblaciones separadas por cientos de kilómetros.

Igualmente, dentro del programa 'Restauración del hábitat de alimentación natural del buitre negro y otras aves necrófagas en España central', implementado por el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), encontramos actuaciones tales como dar posibilidad a los ganaderos de dejar de forma controlada los cadáveres de sus ganados para abastecer a estas aves.

Trabajo para la conservación

Desde el inicio del proyecto, se han liberado un total de 76 buitres negros en la zona, procedentes del centro de recuperación de fauna de Los Hornos (Cáceres) y del centro de GREFA, en la Comunidad de Madrid. No obstante, las sueltas de ejemplares no han sido el único pilar del programa: para asegurar su éxito a largo plazo, ha sido esencial llevar a cabo diversas acciones complementarias.

Una de las más relevantes ha sido la ampliación de la red de comederos para aves necrófagas en los alrededores de la colonia, cuyo objetivo es fortalecer el vínculo de los buitres negros reintroducidos con el entorno de liberación, además de proporcionarles una fuente de alimento constante, segura y de calidad. A esto se suma la gestión de un Punto de Alimentación Específica (PAE) situado en el núcleo de la colonia, en Boumort, que es especialmente frecuentado durante la temporada de cría, cuando las necesidades energéticas de las aves se intensifican.

Paralelamente, desde Trenca también se lleva a cabo un seguimiento continuado de la colonia. Este trabajo se realiza en colaboración con otras entidades implicadas en la conservación, como Naturaleza Rural, GREFA y el equipo de guardas de la Reserva Nacional de Caza de Boumort. Además, se cuenta con el apoyo del cuerpo de Agents Rurals, que participa activamente en labores como el monitoreo de nidos mediante drones, así como en la recogida de ejemplares heridos o fallecidos.

Todo este esfuerzo conjunto ha sido clave para consolidar una población estable de buitre negro en la zona, contribuyendo no solo a la recuperación de la especie en el Pirineo, sino también al fortalecimiento de las conexiones ecológicas entre distintas colonias del sur de Europa. Gracias a todo ello, en la actualidad la población de buitre negro en España se estima entre 2.548 y 3.140 parejas reproductoras.

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